domingo, 13 de mayo de 2012
Cabo Matxitxako
El 5 de marzo de 1937, durante una acción contra un pequeño convoy republicano, las 13.000 toneladas y las cuatro torres dobles del Canarias, capaces de disparar proyectiles de 113 kilos, se enfrentaron a un humilde bacaladero de la Euzkadiko Gudontzidia -ikurriña en la proa y bandera española con franja morada a popa- armado con sólo dos cañones de 101.6 milímetros. El combate fue brutal y sangriento: durante una hora, maniobrando con tenacidad suicida entre una fuerte marejada, el comandante del Nabarra, Enrique Moreno Plaza, un murciano al que la Enciclopedia Auñamendi llama «marino vasco nacido en la Unión» -confirmando, como dice mi amigo el marino y escritor Luis Jar, que los vascos nacen donde les da la gana-, y los cuarenta y ocho hombres de la dotación, lograron arrimarse lo bastante al crucero enemigo para sostener un combate que sus propios adversarios, en el parte oficial, calificarían de «eficaz y admirable». Y al fin, en llamas, sin arriar bandera, el pequeño Nabarra se hundió con treinta hombres a bordo -imposible compararlos con los miserables que hoy se llaman a sí mismos gudaris-, incluido el comandante. Con ellos murió también el cocinero, Pedro Elguezábal, que mientras se iban a pique, animado por una botella de coñac, enseñaba al Canarias un cuchillo desde la borda gritando: «Venid si tenéis huevos, cabrones».
Ésa es la historia que conté hace tres años, aunque en folio y medio no me cabía el epílogo. Uno de esos adversarios que calificaron de eficaz y admirable la hazaña del humilde Nabarra fue el tercer comandante del Canarias, Manuel Calderón. Y ese marino de la escuadra nacional demostró, con su comportamiento tras el combate, una admiración por la valentía del enemigo derrotado, una compasión y una calidad humana que situaron en el mismo plano de grandeza moral, quizá por única vez en la sucia historia de nuestra Guerra Civil, a vencedores y vencidos; sobre todo en lo que se refiere al aspecto naval del conflicto, donde la saña de unos y otros desbordó la infamia, con asesinatos masivos de oficiales en la zona republicana y con una despiadada aplicación de la pena de muerte por parte de los tribunales franquistas a los marinos, mercantes o de guerra, capturados al bando enemigo. Ése fue el caso de los diecinueve supervivientes del Nabarra, que fueron condenados a muerte tras su desembarco y prisión. Y si no se cumplió la sentencia fue gracias a los esfuerzos del comandante del Canarias, capitán de navío Moreno, y sobre todo al tesón de su tercero, el capitán de corbeta Calderón, que removió cielo y tierra para salvar la vida de los vencidos. Calderón llegó al extremo de pedir una entrevista con el general Franco, en la que argumentó: «Esos hombres son unos héroes, y los héroes merecen vivir». Tanto insistió una y otra vez en alabar el valor de aquellos diecinueve marinos, que para quitárselo de encima Franco acabó concediendo el indulto y la liberación inmediata de todos ellos. «Sáquelos de la cárcel -fueron sus palabras exactas-. Y luego invítelos a comer chipirones. Pero pague usted de su bolsillo».
Hubo algo más que chipirones. Porque Manuel Calderón siguió velando el resto de su vida por los supervivientes del Nabarra. Buscó trabajo a unos, recomendó a otros y protegió a todos para que no sufrieran represalias. Al marinero Lahoz le avaló un crédito bancario, al segundo oficial Olaveaga lo ayudó a obtener el título de capitán de la marina mercante, y cuando supo que al telegrafista Cahué le negaban trabajo en Baracaldo por sus antecedentes políticos, se presentó allí de uniforme, convocó al alcalde y al comandante de la Guardia Civil, y dijo que al día siguiente quería ver a Cahué trabajando. Fue Manuel Calderón, en suma, un marino decente y un hombre de honor. Con más gente como él, la suerte de la infeliz España habría sido entonces, y aún ahora, más afortunada de lo que fue y de lo que es. La prueba de que los hombres del Nabarra le profesaron idéntica lealtad y aprecio es que cuando Calderón, soltero y sin hijos, murió en 1979 en una residencia de ancianos, sus antiguos enemigos en el combate de cabo Machichaco lo habían hecho padrino de treinta y dos hijos y nietos.
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Historia narrada por Arturo Pérez Reverte el 9 de Enero de 2012 en XL Semanal
Canción- Matxitxako
martes, 24 de abril de 2012
Entierro del Estado del Bienestar
Casi han pasado 5 meses desde que Rajoy se instaló en
Moncloa, y el panorama nacional es desolador. Ha subido el índice de paro, cada
vez hay menos credibilidad en nuestra economía y lo peor de todo: no se ve luz
al final del túnel.
La verdad es que este guión ya nos lo podíamos imaginar
muchos hace 5 meses, Rajoy ganó unas elecciones, y con mayoría absoluta, sin
hacer apenas propuestas o una campaña de reformas, se limitó a criticar
constantemente el gobierno socialista de Zapatero y desacreditarlo en cualquier
momento de debilidad. Eran momentos difíciles, de esos en los que sólo se sale
con unidad en bloque y cerrando filas a la tormenta europea, pero de eso
nuestro país sabe poco, muy poco. En vez de unión hubo discordia, y esa
vorágine autodestructiva sólo conduce al camino de la perdición, que es el
derrotero por el cual estamos andando.
Sin andarme por las ramas, Rajoy obtuvo la mayoría absoluta
en las elecciones de noviembre de 2011, un resultado que parecía, más que una
victoria aplastante del PP, una derrota socialista. No hay que olvidar que
Mariano Rajoy llevaba 8 años intentando ganar un plebiscito. Este resultado,
más que un alborozo general por un cambio resultó más una resignación para “ver
si este lo hace mejor”.
El líder del PP demostró que había aprendido mucho en 8 años
de oposición, y que la mejor estrategia, en los tiempos que corren y que se
mira todo (incluso cómo van vestidas las hijas de un presidente), era no hacer
mucho, no llamar la atención, por que mientras menos hagas menos la pifiaras. Y
Kabom! Funcionó. La población española confió en él y en su equipo, que aunque
sabían que pié cojeaban, ya sabéis la ideología derechista, parecía que eran lo
únicos con una ligera idea para salir de la crisis.
Lo que la gente no supo fue lo que vendría después. El
equipo popular, con toda la fuerza del que tiene mayoría absoluta comenzó desde
principios de años a desplegar su programa, un programa que tenía como
objetivo, según ellos, resolver el problema del déficit en España. Para solucionarlo
eran necesarias medidas urgentes e importantísimas que afectarían a todos los
españoles. Bueno, visto así, pues parecía hasta bien, pero claro el problema
residía en cómo se iba a desarrollar.
Lo más lógico era reducir en los gastos menos importantes en
un estado como el nuestro: ayudas a sindicatos, a partidos políticos, reducción
de burocracia. Hasta ahí bien, pero se olvidaron de otras cosas no tan
necesarias como Iglesia, Ejército, Bancas, lobbys, corrupción. No se ocuparon
del verdadero problema del país, la economía sumergida y los tejemanejes de una
sociedad pirata y corsaria hasta la saciedad. Por la contra atacaron los puntos
básicos de nuestra estructura, del edificio del Estado del bienestar, es decir,
sanidad, educación y beneficios sociales.
Al grito de un sistema más equitativo y explicándonos una y
mil veces que las reformas tanto en educación como en sanidad no perjudicarían
a las clases más bajas han hecho y desecho a su antojo, pero aquí hay uno que
no les cree, que nos les da crédito y que se huele donde quieren ir. Me
explico, al imponer una sanidad pública con cierto costes a las clases medias y
medias-bajas (doy por hecho que las clases altas poco pisan los centros
sanitarios de la seguridad social) están allanando el camino para que las
mutuas, es decir la sanidad privada, reciban a este grupo con los brazos
abiertos, y por lo tanto bajando el número de personas que solicitan asistencia
médica en los hospitales públicos .Pero eso es bueno ¿no?, pues la verdad es
que muy poco, con el tiempo gran parte de la población denominada media empezará
ver a la sanidad pública como un lastre, y decidirán, lógicamente, no
desembolsar mucho dinero en ello, total ya tienen mutuas que les benefician. Todo
eso llevará a un menor gasto en la sanidad pública, limitándose a un gasto mínimo
de carácter puramente simbólico que cubrirá únicamente las necesidades básicas
de las clases más humildes. Pero si tengo dinero para poderme pagar una mutua
¿Qué más me da? Pues si estas sano todo irá bien, pero el problema es cuando
estés enfermo de verdad (una patología importante) y tengas que costearte todo
tu tratamiento, que por si no lo sabéis es muy caro y una operación sencilla
puede disparar la economía de cualquiera. Con lo cual te endeudarás y si no
tienes el dinero pues sólo te queda resignarte y sufrir ¿por qué? Por que la
sanidad privada es un negocio y como tal no van a buscar el beneficio del
paciente sino el de la empresa.
Con la educación, más de lo mismo, Rajoy como buen líder
conservador desea que la educación pública tenga el menor gasto posible, y si
eso se balancea a través de una peor enseñanza ningún problema. El camino si
quieres tener unos estudios decentes es el dinero, y sin dinero no hay
estudios. Y si eres pobre y buen alumno no te preocupes el Estado diseñará un
plan por el cual te ofrecerá un crédito a devolver el resto de tu vida y así maniatarte
a su estilo de vida. Un sistema hecho para que la sociedad se divida más económicamente
y donde el pudiente tenga todas las ventajas para ganar más y pagar menos.
Me temo mucho que este es el principio del fin, del fin del
Estado del Bienestar que tanto ha costado conseguir en la sociedad española.
Imagen de entrada de Ángel Lacueva
viernes, 13 de abril de 2012
El fin de Pedro I el Cruel, Rey de Castilla y León
Epopeya épica dónde las haya, el trágico final fratricida de los hijos de Alfonso XI (extracto del último acto de Tragedia en Cuatro Actos)
Enrique II de Trastámara
¿Judío hideputa vil,
cuál eres, Don Pedro Gil?
Pedro el Cruel
¡Yo, el legítimo monarca,bastardo canalla y carca!
Enrique II de Trastámara
¡Mandaste a matar mi madre,y aunque hijos del mismo padre,
hoy muere uno de los dos!
Pedro el Cruel
Quien en el sepulcro cuadre,gran bastardo, seréis vos.
Que soy por divina ley,
de Castilla único rey.
¡Oh, mísero usurpador!
Enrique II de Trastámara
Para que pueda heredarte,tus corona y estandarte,
muere pues rey y señor!
Enrique II y Pedro el Cruel se atacan
frontalmente, y en feroz lucha, caen al suelo. Finalmente Don
Enrique clava su puñal en el rostro de Don Pedro que queda
inerme y malherido....
Al mismo tiempo mueren sus dos guardias ingleses Ralph
Helme y James Rolland a manos de Roquebertin y Bègue de
Vilaines.
Pedro el Cruel
Tuerto estoy y feneciente,júrame, infame pariente,
mis hijas vais respetar,
con reyes vaslas casar,
¡Júralo solemnemente!
Enrique II de Trastámara
Muere hermano dulcemente,que mi palabra te doy
que son mis hijas desde hoy.
Cruel fuiste, mas qué valiente...
¡La Historia, tu gloria aliente!
El rey Don Pedro el Cruel muere... Su cabeza
degollada es exhibida en una jaula a la puerta del castillo de
Montiel. En un barrote de la jaula se enrosca una serpiente. Y
en el suelo bajo la jaula está tendido su negro lebrel.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Paseando
Paseando vi una pintada en la pared que me llamó la atención:
"Menos camisetas y más revolución".
lunes, 27 de febrero de 2012
The Artist, una película que cierra bocas
Me ha congratulado saber que la película francesa The Artist, dirigida por Michel Hazanvicius, ha ganado el Oscar a la mejor película. Aunque supongo que para muchos de los que hemos podido ver el filme no ha sido ninguna sorpresa.
The Artist no pasa como una película cualquiera, aunque su guión no es propio de una novela de Shakespeare, su puesta en escena durante los casi 100 minutos de película demuestran un trabajo colosal y una capacidad de adaptar el guión realmente espectacular. No extraña por eso que se haya llevado el galardón a mejor director.
Como sabéis es una película muda, por lo tanto los diálogos, mostrados en pantallas en blanco y negro, son escuetos y sencillos, pero no debe ser este un motivo para infravalorarla, los actores se sobreponen, Jean Dujardin ganador del Oscar al mejor actor, hace un papel magnífico y enseña todas sus caras en la trama melo-dramática del largometraje. Por otra parte Berénice Bejó, la actirz principal, no se queda ni un pasó atrás y nos hace entrar en la historia durante la trama.
La película trata sobre el cambio del mundo cinematográfico transcurrido hacia los años 30, cuando se pasó del cine mudo al sonoro. Los dos principales actores corresponden a cada uno de los dos mundos, el primero al mudo, y la segunda al sonoro. Sus historias se entrelazarán dando pasión y vida a un verdadero espectáculo de Holywoood.
domingo, 12 de febrero de 2012
Relatos breves nº19: Cine Club Luna Llena
Cine club Luna Llena
No sé muy bien como me metí en esto, pero me encanta, estoy
enganchado, es mi cocaína, mi heroína, mi LSD.
Todo procede de un domingo noche tedioso, de esos en los que
todos tus planes se van al garete, y antes que ensañarte con tus seres
queridos, prefieres elaborar otra estratagema para abolir el trágico final, que
no es otro que la noción de sucumbir a la pereza dominical.
A esas expensas, decidí salir a la calle y pasear un poco,
un ocio común en la urbe, donde como bien saben ustedes, las luces y las
estrellas velan cuando sale la luna.
Sin más dilación os comento que llegué a una de esas calles
en las que no sabes muy bien donde empieza y donde acaba, en la lejanía observé
unas luces, un cine antiguo. Lentamente me acerqué hasta la taquilla, para mi
sorpresa estaba abierta, y tenía la cartelera en un papel semiarrugado de
pequeño tamaño. Las películas eran clásicas del cine, ya sabéis Lo que
el viento se llevó, Metrópolis o Ciudadano Kane.
Asomé la cabeza por la taquilla, no había nadie, sólo una
silla de ruedas roja y vieja. Defraudado me encaminé por donde había venido. A
lo diez pasos una mujer me llamó, al girarme ví a la taquillera, una mujer más
fea que gorda que apenas cabía en el asiento.
Retorné mis pisadas y me puse nariz con nariz. Era extraño,
normalmente los cines de Barcelona no suelen tener sesiones golfas los domingos
por la noche, debido a que el día siguiente, lunes, es laborable. Me picó la
curiosidad de ver el cine por dentro, así que compré una entrada y me enfilé a
una de las cuatro salas de aquel tugurio.
Como era de esperar el olor que emanaba de dentro era
espantoso, un reguero de suciedad cubría el pasamanos del pasillo que enfilaba
hacia las salas. Por los laterales se podía presenciar un torrente de colillas,
palomitas, y demás porquería que, según mi parecer, haría años que no se
limpiaba.
La sala a la que entré era sumamente colosal, debería tener
como unas mil butacas, algo raro de ver, y menos en un cine tan poco conocido.
La pantalla estaba roída en sus laterales, y la tela donde se proyectaba el
filme tenía un color amarillento. Las butacas apenas se tenían en pié, a la que
no le faltaba una pata le faltaba un brazo o sino tenía la espuma salida. Las
paredes estaban medio descorchadas, antaño parece que hubo allí una protección
sonora efectiva, pero de esa época distaba mucho. Aunque lo más curioso no era
la sala en sí, sino la gente que había allí. Eran tres, de lo más variopinto de
la sociedad. Estaban sentados juntos, y ni siquiera se inmutaron de mi
presencia, parecían cadáveres a punto de pasar una autopsia. Había una chica de
unos dieciséis años vestida de gótica, un vagabundo, y un hombre entrajado.
Estaban sentados en la parte media del cine, ni muy atrás ni muy adelante. Yo,
por mi parte,decidí sentarme en la parte posterior, así podría analizarlos
mejor.
Durante el largometraje, Nosferatu, ninguno de
los tres se movió. Estaban vivos ya que parpadeaban y de tanto en tanto
agachaban la cabeza o desplazaban un poco los hombros, pero ninguno se levantó
o cambió drásticamente de posición. Al acabar el filme empezaron a emanar los
créditos, pero ninguno se inmutó. Quietos. Me picó la curiosidad y me quedé
sentado, pero debo sincerarme y deciros que en mi interior brotaba una semilla
de miedo. Al acabar los créditos, se encendieron las luces. Se levantaron los
tres a la vez y enfilaron hacia la parte delantera de la pantalla, hicieron un
corro e hicieron una serie de gestos raros, ella se tocó la oreja, el otro
bostezó ostentosamente. Muy raro. Luego se fueron sin decirse ni pío.
Me quedé absorto, boquiabierto, era algo irreal lo que
acababa de ver. Mi corazón latía a mil. Me mantuve cinco minutos más en aquel
lugar, y al final me fui a casa.
A partir de esa noche y durante los siguientes días, busqué
información del cine y de sus extraños habitantes, pero no encontré nada
interesante. Se llamaba Luna Llena, y en anteriores década fue un lugar muy
célebre en el panorama cinematográfico catalán. Allí se presentaron muchas
películas famosas de índole mundial durante los años cuarenta y cincuenta. A
partir de los años sesenta la información se vuelve vaga y osca.
Me pasé varios días entre semana para ver si estaba abierto,
pero para mi sorpresa no abrió ningún día, ni siquiera el fin de semana,
incluido domingo a las golfas.
Pasaron las semanas y no volví a verlo abierto, seguramente
cerrarían debido a el escaso personal que iba allí. Nada que hacer.
Al cabo de varios meses y de tanto pasar de vez en cuando
vislumbré otra vez las luces de encendido. Me quedé de piedra. Decidí
acercarme, y una vez en la taquilla me encontré ante la misma situación, las
películas habían cambiado: Blade Runner, Mad Max, El Padrino y Sin
perdón. No dejaban de ser clásicos pero más contemporáneos. Sólo había una
única sesión, la golfa, como la anterior vez. Aun era temprano para entrar.
Retorné a las doce de la madrugada, la mujer de la otra vez
volvía a estar allí. En esta ocasión no me privé de preguntarle a que se debía
que sólo abriesen cada domingo de tanto en tanto, se limitó a decirme que no se
había fijado en ello, es decir, no hay más preguntas señoría. Entré a ver Sin
perdón, esta vez me tocó la sala número cuatro, anteriormente estuve en las
dos, y tengo que decirles que era idéntica.
Cuando entré estaba solo. No fue hasta que faltaba un minuto
para que comenzara que cuatro personas pasaron la puerta de entrada. Repetía la
chica gótica, aunque esta vez le acompañaba un hombre bajito, gordo y calvo con
una vestimenta de lo más normal, una chica de unos veinte y pocos que debería
medir casi dos metros, y un hombre mayor con un sombrero de cowboy. Ni se
miraron, ni se hablaron. Cada uno cogió asiento. Puse ojo avizor y pude sacar
varias conclusiones, la primera era que esa noche no se sentaron todos juntos.
La segunda es que la chica gótica estaba en el mismo lugar que la anterior
ocasión. Sospechoso, me daba la impresión de que todos ellos tenían un asiento
personal, exclusivamente para su persona.
Acabó el filme y como en la anterior ocasión, ninguno se
movió hasta el fin de los créditos. Terminados estos, se fueron todos para
adelante y empezaron otra vez a hacer gestos raros.
Llegué a casa y donde antes había un campo de dudas, ahora
había un camino de conclusiones. Volvía a ser domingo, y casualmente fueron
ocho semanas después de mi primera entrada. El nombre del cine era Luna
Llena y casualmente, ese día era luna llena como la primera
experiencia. Estaba claro, el cine sólo habría cada 28 días, cuando la Luna
estaba completamente blanca.
Al cabo de 28 días regresé al lugar, para variar decidí
entrar más tarde para ver que pasaba. No fue hasta las doce y veinticinco
minutos cuando se acercó un grupo de gente a cuentagotas. Estaban todos los que
en anteriores ocasiones había visto, más otros nuevos, que para no romper la
tradición, eran de lo más variopinto.
La cartelera volvía a ser únicamente nocturna, y los
largometrajes volvieron a cambiar. Esta vez entré en la sala uno y vi Psicosis.
Entraron el cowboy, el vagabundo, y la jugadora de baloncesto y, cómo no, se
asentaron en el mismo lugar donde permanecieron la sesión anterior. Cuando
terminó me esperé pacientemente el fin de los créditos, terminados estos me fui
con ellos hacia el frontal de la tela. Me dejaron espacio, pero ninguno se fijó
especialmente en mí. Hicieron gestos, algunos de ellos ya los había visto. Me
percaté que eran señales, era como un lenguaje en clave.
Con el paso de los meses, y mi presencia más asidua pude
corroborar muchas cosas. Lo primero, era cierto de que cada uno tenía su
asiento personal, en cada una de las cuatro salas simétricas. Aparte de esto,
todos tenían un alias grabado en la parte más alta de la butaca. Segundo,
ninguno decía nada nunca, únicamente se comunicaban por gestos al final de la
película, por ejemplo si te parecía aburrida bostezabas, si te parecía
interesante abrías los ojos, si la aprobabas ponías el dedo para arriba, y un largo
etcétera. Tercero, ninguno de ellos sabía nada de nadie, únicamente se veían
cada Luna llena en el cine.
El club de Luna Llena es una secta cinematográfica, y me
encanta ser parte de ella.
domingo, 5 de febrero de 2012
Un disco extraño: Under my skin
´
El otro día me dio por mirar mi mermada discoteca, es decir, mi colección de cedes'.
El otro día me dio por mirar mi mermada discoteca, es decir, mi colección de cedes'.
De entre ellos encontré uno que verdaderamente me alegró encontrarlo, era Under My Skin (2004), el segundo LP de Avril Lavigne.
Seguramente no soy mucho del estilo actual de la canadiense, ese pop-rock ultra melódico y sentimental (pop-core), ni tampoco del estilo punk-rock, aunque preferiría llamarlo punk-pop, del primer LP, Let go. Pero ese disco era diferente, aunque tenía temas propios de su trabajo anterior como He Wasn't o I Always get what I want, en el disco, que yo catalogaría como Post-Grunge o directamente Rock Alternativo, encontramos canciones verdaderamente elaboradas y trabajadas, y de un estilo que a mi me apasiona. De entre todas ellas destacar la número 2 Together, la 3 Don't Tell Me, la 5 How does it Feel o la penúltima Slipped Away. Aunque el disco merece la pena escucharlo entero.
En general, es un muy buen LP, y como las críticas dicen, lo mejor que ha sacado en su carrera. Sus más recientes trabajos, The Best Damm Thing (2007) y Goodbye Lullaby (2011), son bastante más comerciales, y se nota una falta de calidad en sus composiciones.
Si tenéis un día tiempo para poder escuchar Under My Skin os lo aconsejo.
martes, 31 de enero de 2012
Lo hora de reaccionar
Dice el refranero español: Dime de que presumes y te diré de que careces. Pues bien, esta frasecita la podríamos aplicar a la inmensa mayoría de ciudadanos que se nos llena la boca al hablar de política, pero que a la hora de la realidad no hacemos nada.
Estoy un poco harto de escuchar que estamos gobernados por políticos ineptos, que no hay nadie honrado, que deberían quitar esto o aquello. Pero todo se queda en un “hay que”, sin duda la frase más utilizada por los españoles. Pues bien si queremos que esto funcione de una vez, debemos dejarnos de decir “hay que” para pasar a un “tengo que”.
Ahora parece que Rajoy es el coco, es el malo, y es el líder de un partido político caciquil que junto con el PSOE están parasitados en nuestra sociedad. Mentira, mentira cochina. Rajoy ha sido votado democráticamente y la mayoría lo ha querido, por lo tanto es el justo presidente. ¿No te gusta? Pues muévete, organízate y trabaja. Si quieres que cambie el país, lo primero que tienes que hacer es cambiar tu primero.
Lo sé, ahora estaréis preguntando ¿y que has hecho tú? De momento estoy buscando algún grupo político afín a mis ideas, pero me da que ninguno cuaja del todo bien. Mucha parafernalia, mucha palabra y muy poca acción. Tal vez sea el momento de dar el paso y crear un partido político que sólo se mantenga por las cuotas de afiliación, un partido de acción donde las decisiones sean tomadas desde abajo, un partido donde todos los cargos sean revocables por Asamblea. Tal vez sea el momento de reaccionar.
viernes, 13 de enero de 2012
Curiosidades de la historia 1: Por una caricatura
Barcelona 25 de Noviembre de 1905, un día de fiesta para muchos residentes de la ciudad, ya que pocos días antes la Lliga Regionalista, de claras tendencias catalanistas, había conseguido un resultado histórico en Cataluña. Pues bien, el diario Cu-Cut publicó una viñeta donde, como podeís ver en la imagen, se representa a un militar preguntando a un civil qué es lo que estan celebrando, a lo cual el civil le responde que es el banquete de la victoria, y satíricamente el militar le responde: "¿De la victoria? Ah vaya pues deben ser paisanos". La gracia estaba en que España 7 años antes había perdido prácticamente todas sus posesiones ultramarítimas, con lo cual el ejército estaba de capa caída y con una imagen francamente decadente.
El humor negro de Joan García Junceda no sentó muy bien a los militares residentes en Barcelona, que la misma noche quemaron la redacción del semanal Cu-Cut y la redacción del diario La Veu de Catalunya. Todo esto, como es lógico, provocó un gran revuelo a nivel estatal, y el presidente del gobierno Montero Ríos decidió castigar a los militares, pero, como se veía venir, los militares veían una ofensa severa que se reprochase a los asaltantes su acción, ya sabeís cosas del orgullo, así que comunicaron a su máximo representante, Alfonso XIII que reorganizase la situación. Este, naturalmente se puso del lado de los militares, con lo cual Montero Ríos no tuvo otra opción que dimitir.
Así que ya veís, a veces una simple caricatura hecha en 5 minutos puede decidir el destino de un país entero.
martes, 3 de enero de 2012
Excavando en la arena: Hip Hop Español
Este mes hace cuatro años que inauguré este blog, y sin duda no han pasado en balde. He aprendido muchísimo en este tiempo y lo que me queda por aprender. Como no suelo hablar de mi vida privada aprovecharé la ocasión para hablar de mi "mente privada" si se me permite tal alegoría.
El año 2011 ha sido muy fructífero, sobre todo porque me he abierto la mente, una vuelta más a la tuerca, y he experimentado muchas cosas nuevas. Una de las más agradables ha sido el acercamiento a un género musical al cual le había prejuzgado sin motivos: el hip hop, y más concretamente el español.
Todo empezó a principios de año cuando descubrí que había una emisora ideal para mí: Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE). Esta emisora, por si no la conocéis, abarca todo tipo de géneros musicales, desde Jazz hasta Rock Metal, pasando por el Folk o el Flamenco. Pues bueno, uno de los programas que emite es El Rimadero, un programa de Hip Hop, Reggae y Dance Hall. Esta dirigido por Jota Mayúscula, que por si no lo sabéis era unos de los cantantes del mítico grupo de Rap español Club de los Poetas Violentos, lo que viene a ser Led Zeppelin en la influencia de la música Rock.
El Hip Hop español es espectacular, su nivel de composición, ya sea musical como escrita, es inigualable. Sus letras abarcan todo tipo de temas y lo que más me gusta: no hay temas tabús. Quizás muchos como yo apenas habíamos oído mucho, y sólo cantantes como Nach o grupos como SFDK o Violadores del Verso nos venían a la mente. Pero el Hip Hop español no es sólo eso, es mucho más y este año 2011 está en plena forma. Me gustaría destacar a grupos o MC (cantantes) como Elphomega, Duo Kie, Rapsusklei, Darmo, o Hiroshima Pro, entre muchos otros.
Si tenéis un poco de tiempo disfrutar de las canciones porque realmente merecen la pena.
Hiroshima Pro - Nada que opinar
Rapsusklei - Siempre
Nach y Chojin - Ayer y Hoy
Darmo - Un cabrón sincero
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