Supongo que muchos de vosotros ya conoceríais de sobra a "El Roto", para quienes aun no sepáis quién es simplemente comentaros que es el seudónimo de uno de los humoristas gráficos con más talento de este país, Andrés Rábago García. Su análisis del mundo en cada viñeta diaria que hace, muestra con extrema sencillez lo irónico de esta sociedad y de lo estúpido que a veces puede llegar a ser el género humano, todo esto condimentado con un poco de sarcasmo, y por qué no decirlo, crueldad social.
Ya conocía sus dibujos (publica actualmente con el diario EL País) desde hacia tiempo pero nunca había profundizado del todo. Este años le he estado siguiendo mucho más, y la verdad es que es raro el día en el que no me levante viendo una de sus viñetas, no hay mejor terapia para regalarte una buena sonrisa.
Si deseáis seguirlo podéis hacerlo mediante esta página : http://elpais.com/autor/el_roto/a/
Os dejo algunas de sus obras:
lunes, 10 de septiembre de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
El acertijo de Varis: ¿dónde reside el poder?
El acertijo de Varis

Del libro Choque de Reyes de la saga Canción de Hielo y Fuego

Del libro Choque de Reyes de la saga Canción de Hielo y Fuego
¿Os dejo con un acertijo, Lord Tyrion? -No esperó la
respuesta-. En una habitación hay tres hombres de gran importancia: un rey, un
sacerdote y un rico. Frente a ellos se encuentra de pie un mercenario, un
hombre sin importancia de baja cuna y mente poco aguda. Cada uno de los grandes
quiere que mate a los demás.
-Mátalos -dice el rey-, porque yo soy tu legítimo
gobernante.
-Mátalos -dice el sacerdote-: te lo ordeno en el nombre de
los dioses.
-Mátalos -dice el rico-, y todo este oro será tuyo.
Y decidme... ¿Quién vive y quien muere?
____________
-Le he dado algunas vueltas -reconoció Tyrion-. El rey, el
sacerdote, el hombre rico... ¿Quién vive y quien muere? ¿A quién obedecerá el espadachín?
Es un acertijo sin respuesta; mejor dicho, con demasiadas respuestas. Todo
depende de cómo sea el hombre de la espada.
-Pero, en realidad, el hombre de la espada no es nadie
-señaló Varys-. No tiene corona, ni oro, ni el favor de los dioses, sólo un
trozo de acero afilado.
-Ese trozo de acero es el poder de la vida y la muerte.
-Exacto. Pero, si quien nos gobierna en realidad es el
hombre de armas, ¿porqué fingimos que son nuestros reyes los que tienen el
poder? ¿Por qué un hombre fuerte con una espada se plantearía jamás obedecer a
un niño rey como Joffrey, o a un idiota borracho como su padre?
-Porque esos niños reyes y esos idiotas borrachos pueden
llamar a otros hombres fuertes, con otras espadas.
-Entonces serían esos otros guerreros los que en realidad
tendrían el poder. ¿O no? ¿De dónde salen sus espadas? ¿Por qué obedecen?
-Varys sonrió-. Hay quien dice que el conocimiento es poder. Hay quien dice que
el poder deriva de los dioses. Otros dicen que el poder lo da la ley.
-¿Vais a decirme la respuesta del maldito acertijo o sólo
queréis empeorarme esta jaqueca?-Tyrion inclinó la cabeza hacia un lado.
-De acuerdo -dijo Varys sonriendo de nuevo-, ahí va: el
poder reside donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos.
-Entonces, ¿El poder es una farsa?
-Una sombra en la pared -murmuró Varys-. Pero las sombras
pueden matar. Y a veces, un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy
grande.
viernes, 10 de agosto de 2012
Relatos breves nº20: Cucarachas
Cucarachas
Míralas, están en todas partes. Están en todas partes y son realmente asquerosas. Sin duda son algo despreciable y repugnante, pero por desgracia habitan en todos lados, parece que no hay sitio en la tierra donde no puedan establecerse, son realmente vomitivas. Van de un lado a otro, sin sentido, sin consciencia de nada, su única misión es engendrar y reproducirse. Se pasan sus míseras vidas correteando por aquí y por allá, ensuciando con sus sucias patas todo donde pisan. No se dan cuenta de lo impertinentes e irritables que llegan a ser. Cada día las veo, cada día me encuentro con ellas, me siguen, no puedo esconderme en ningún lado, vaya donde vaya me las encuentro deambulando. Me desquician. He pensado en suicidarme para no verlas, pero seguro que el día de mi entierro me vienen a ver y me observan. No tienen ni pizca de cerebro, son seres vivos odiosos. No hay forma de acabar con ellas, lo puedes intentar todo, pero siempre vendrán más, y más. No paran de salir por todos lados, las ves de todas formas y de todos lo colores, son peores que las ratas de cloaca. Deberían morirse todas. He visto como han contaminado ciudades, como han propagado enfermedades de un lugar a otro, inconscientes del daño que hacen. Destrozan vidas sin preocuparse. Hoy las he vuelto a ver, están en todas partes, en el metro leyendo libros que ni siquiera saben por que los adquieren, transitando miradas de un lugar a otro sin ser capaces de mirar fijamente, comprando cosas inútiles, viendo objetos cuadrados que emiten colores, caminando perdidos sin rumbo, charlando sobre temas intrascendentes.
Son basura, basura repugnante. Míralas, están en todas partes. Están en todas partes y son realmente asquerosas.
Míralas, están en todas partes. Están en todas partes y son realmente asquerosas. Sin duda son algo despreciable y repugnante, pero por desgracia habitan en todos lados, parece que no hay sitio en la tierra donde no puedan establecerse, son realmente vomitivas. Van de un lado a otro, sin sentido, sin consciencia de nada, su única misión es engendrar y reproducirse. Se pasan sus míseras vidas correteando por aquí y por allá, ensuciando con sus sucias patas todo donde pisan. No se dan cuenta de lo impertinentes e irritables que llegan a ser. Cada día las veo, cada día me encuentro con ellas, me siguen, no puedo esconderme en ningún lado, vaya donde vaya me las encuentro deambulando. Me desquician. He pensado en suicidarme para no verlas, pero seguro que el día de mi entierro me vienen a ver y me observan. No tienen ni pizca de cerebro, son seres vivos odiosos. No hay forma de acabar con ellas, lo puedes intentar todo, pero siempre vendrán más, y más. No paran de salir por todos lados, las ves de todas formas y de todos lo colores, son peores que las ratas de cloaca. Deberían morirse todas. He visto como han contaminado ciudades, como han propagado enfermedades de un lugar a otro, inconscientes del daño que hacen. Destrozan vidas sin preocuparse. Hoy las he vuelto a ver, están en todas partes, en el metro leyendo libros que ni siquiera saben por que los adquieren, transitando miradas de un lugar a otro sin ser capaces de mirar fijamente, comprando cosas inútiles, viendo objetos cuadrados que emiten colores, caminando perdidos sin rumbo, charlando sobre temas intrascendentes.
Son basura, basura repugnante. Míralas, están en todas partes. Están en todas partes y son realmente asquerosas.
domingo, 15 de julio de 2012
Hacia el abismo en 3,2,1...
Esta semana que hemos vivido en España es quizás una de las más
penosas que ha visto nuestra endeble democracia, y es que los políticos se caricaturizan
constantemente con sus acciones y sus palabras.
Europa lo ha conseguido, o mejor dicho los países punteros (Francia
y Alemania, sobretodo) están
consiguiendo que, poco a poco, los estados periféricos se vuelvan sumisos a sus
decisiones, sin que afecte mucho a las ideologías de sus países. Tampoco los
países atacados por esta nueva política parecen muy afectados a nivel
políticos. Y es que estamos gobernados por gente mediocre que vive más del
servicio al partido que al suyo propio, y no quiero decir con estas palabras
que las dictadura sean buenas, válgame Dios, lo que quiero transmitir es que
deberían ser más férreos en sus ideas e intentar ser valientes aunque eso
cueste la legislatrua. Estoy harto de escuchar a todos que hace falta un
cambio, que debemos avanzar, pero lo único que veo en los ojos de la gente es
resignación y sumisión ante más y más recortes a la dignidad de las personas ¿Tan perdida está la causa? ¿Tan difícil es hacer
justicia?
Ojalá nuevos vientos viren y podamos salir de esta crisis
que más que económica es moral. Cada vez nos importan menos las cosas, cada vez
nos acercamos más al abismo que no es otro que la negación de nuestra esencia.
sábado, 7 de julio de 2012
BSO The Drive
The Drive...vaya película. Supongo que es uno de esos largometrajes que no deja indiferente a nadie. Su director, Nicolas Winding Refn, ni se imagina que ha hecho un filme de culto, ¿por qué? Por todo: su ambientación, su guión, su puesta en escena y ...su banda sonora, un lujo para los oídos.
No quiero enrollarme mucho, ya que merece más la pena escuchar las canciones que hablar de ellas.
viernes, 8 de junio de 2012
Jordi Évole salvador del periodismo
Ayer tuve la fortuna de escuchar en el programa radiofónico Carne Cruda, de Radio 3, una entrevista al célebre entrevistador Jordi Évole. Sin duda la entrevista fue un verdadero éxito ya que el entrevistado dio mucho juego a Javier Gallego, presentador del programa.
Y es que la verdad Jordi se ha convertido en un verdadero símbolo para muchos españoles que muchas veces no entendemos lo que está sucediendo en este loco país de excentricidades. Como muchos de vosotros sabéis, Évole, desde el 2008, presenta un programa en La Sexta llamado Salvados, en éste se entrevista a personalidades de primera línea política, expertos en las diferentes materias tratadas por cada programa y a personas vinculadas al movimiento intelectual. Sin duda la mayor cualidad de las entrevistas es la sencillez y la claridad con la que Jordi las realiza, están hechas para que personas, como tú o como yo, que no tenemos mucha idea sobre un tema, podamos entender lo que sucede.
Salvados pone los colores, sobre todo a nuestra clase política tan contradicente y sin vergüenza que siguen unas doctrinas, propias de un libro de George Orwell, de sus respectivos partidos. Faltan líderes comprometidos con la idea de justicia, igualdad y unidad. Faltan personas que miren más allá de sus ombligos y sus intereses, y eso es esencialmente lo que Jordi Évole creo que trata de transmitir: el dirigente político no es un sabio, sino un ciudadano más que por una razón u otra ha llegado a ese puesto.
viernes, 18 de mayo de 2012
Wilhem and The Dancing Animals
Hace poco escuchando Capitán Demo, un programa que hace los viernes en Radio 3, escuché un grupo bastante original. Me sorprendió su estilo divertido y anímico, y tanto Wake Up, como Elephants, los dos primeros singles de su disco, me motivaron a descubrir quiénes tocaban esas canciones.
El conjunto se llamaba Wilhem and The Dancing Animals, un nombre de lo más curioso, y sus miembros son de Pamplona. Se dieron a conocer gracias al programa de maquetas mencionado al principio, y hace muy poco, en Abril, estrenaron su primer disco de estudio The War of the species, que no tiene ninguna perdición. Su estilo lo podríamos clasificarlo como Indie Folk con toques Punk, algo raro de explicar pero fácil de escuchar.
Ya sabéis, ojo al parche con estos navarros que prometen calidad y diversión.
domingo, 13 de mayo de 2012
Cabo Matxitxako
El 5 de marzo de 1937, durante una acción contra un pequeño convoy republicano, las 13.000 toneladas y las cuatro torres dobles del Canarias, capaces de disparar proyectiles de 113 kilos, se enfrentaron a un humilde bacaladero de la Euzkadiko Gudontzidia -ikurriña en la proa y bandera española con franja morada a popa- armado con sólo dos cañones de 101.6 milímetros. El combate fue brutal y sangriento: durante una hora, maniobrando con tenacidad suicida entre una fuerte marejada, el comandante del Nabarra, Enrique Moreno Plaza, un murciano al que la Enciclopedia Auñamendi llama «marino vasco nacido en la Unión» -confirmando, como dice mi amigo el marino y escritor Luis Jar, que los vascos nacen donde les da la gana-, y los cuarenta y ocho hombres de la dotación, lograron arrimarse lo bastante al crucero enemigo para sostener un combate que sus propios adversarios, en el parte oficial, calificarían de «eficaz y admirable». Y al fin, en llamas, sin arriar bandera, el pequeño Nabarra se hundió con treinta hombres a bordo -imposible compararlos con los miserables que hoy se llaman a sí mismos gudaris-, incluido el comandante. Con ellos murió también el cocinero, Pedro Elguezábal, que mientras se iban a pique, animado por una botella de coñac, enseñaba al Canarias un cuchillo desde la borda gritando: «Venid si tenéis huevos, cabrones».
Ésa es la historia que conté hace tres años, aunque en folio y medio no me cabía el epílogo. Uno de esos adversarios que calificaron de eficaz y admirable la hazaña del humilde Nabarra fue el tercer comandante del Canarias, Manuel Calderón. Y ese marino de la escuadra nacional demostró, con su comportamiento tras el combate, una admiración por la valentía del enemigo derrotado, una compasión y una calidad humana que situaron en el mismo plano de grandeza moral, quizá por única vez en la sucia historia de nuestra Guerra Civil, a vencedores y vencidos; sobre todo en lo que se refiere al aspecto naval del conflicto, donde la saña de unos y otros desbordó la infamia, con asesinatos masivos de oficiales en la zona republicana y con una despiadada aplicación de la pena de muerte por parte de los tribunales franquistas a los marinos, mercantes o de guerra, capturados al bando enemigo. Ése fue el caso de los diecinueve supervivientes del Nabarra, que fueron condenados a muerte tras su desembarco y prisión. Y si no se cumplió la sentencia fue gracias a los esfuerzos del comandante del Canarias, capitán de navío Moreno, y sobre todo al tesón de su tercero, el capitán de corbeta Calderón, que removió cielo y tierra para salvar la vida de los vencidos. Calderón llegó al extremo de pedir una entrevista con el general Franco, en la que argumentó: «Esos hombres son unos héroes, y los héroes merecen vivir». Tanto insistió una y otra vez en alabar el valor de aquellos diecinueve marinos, que para quitárselo de encima Franco acabó concediendo el indulto y la liberación inmediata de todos ellos. «Sáquelos de la cárcel -fueron sus palabras exactas-. Y luego invítelos a comer chipirones. Pero pague usted de su bolsillo».
Hubo algo más que chipirones. Porque Manuel Calderón siguió velando el resto de su vida por los supervivientes del Nabarra. Buscó trabajo a unos, recomendó a otros y protegió a todos para que no sufrieran represalias. Al marinero Lahoz le avaló un crédito bancario, al segundo oficial Olaveaga lo ayudó a obtener el título de capitán de la marina mercante, y cuando supo que al telegrafista Cahué le negaban trabajo en Baracaldo por sus antecedentes políticos, se presentó allí de uniforme, convocó al alcalde y al comandante de la Guardia Civil, y dijo que al día siguiente quería ver a Cahué trabajando. Fue Manuel Calderón, en suma, un marino decente y un hombre de honor. Con más gente como él, la suerte de la infeliz España habría sido entonces, y aún ahora, más afortunada de lo que fue y de lo que es. La prueba de que los hombres del Nabarra le profesaron idéntica lealtad y aprecio es que cuando Calderón, soltero y sin hijos, murió en 1979 en una residencia de ancianos, sus antiguos enemigos en el combate de cabo Machichaco lo habían hecho padrino de treinta y dos hijos y nietos.
_____________________________
Historia narrada por Arturo Pérez Reverte el 9 de Enero de 2012 en XL Semanal
Canción- Matxitxako
martes, 24 de abril de 2012
Entierro del Estado del Bienestar
Casi han pasado 5 meses desde que Rajoy se instaló en
Moncloa, y el panorama nacional es desolador. Ha subido el índice de paro, cada
vez hay menos credibilidad en nuestra economía y lo peor de todo: no se ve luz
al final del túnel.
La verdad es que este guión ya nos lo podíamos imaginar
muchos hace 5 meses, Rajoy ganó unas elecciones, y con mayoría absoluta, sin
hacer apenas propuestas o una campaña de reformas, se limitó a criticar
constantemente el gobierno socialista de Zapatero y desacreditarlo en cualquier
momento de debilidad. Eran momentos difíciles, de esos en los que sólo se sale
con unidad en bloque y cerrando filas a la tormenta europea, pero de eso
nuestro país sabe poco, muy poco. En vez de unión hubo discordia, y esa
vorágine autodestructiva sólo conduce al camino de la perdición, que es el
derrotero por el cual estamos andando.
Sin andarme por las ramas, Rajoy obtuvo la mayoría absoluta
en las elecciones de noviembre de 2011, un resultado que parecía, más que una
victoria aplastante del PP, una derrota socialista. No hay que olvidar que
Mariano Rajoy llevaba 8 años intentando ganar un plebiscito. Este resultado,
más que un alborozo general por un cambio resultó más una resignación para “ver
si este lo hace mejor”.
El líder del PP demostró que había aprendido mucho en 8 años
de oposición, y que la mejor estrategia, en los tiempos que corren y que se
mira todo (incluso cómo van vestidas las hijas de un presidente), era no hacer
mucho, no llamar la atención, por que mientras menos hagas menos la pifiaras. Y
Kabom! Funcionó. La población española confió en él y en su equipo, que aunque
sabían que pié cojeaban, ya sabéis la ideología derechista, parecía que eran lo
únicos con una ligera idea para salir de la crisis.
Lo que la gente no supo fue lo que vendría después. El
equipo popular, con toda la fuerza del que tiene mayoría absoluta comenzó desde
principios de años a desplegar su programa, un programa que tenía como
objetivo, según ellos, resolver el problema del déficit en España. Para solucionarlo
eran necesarias medidas urgentes e importantísimas que afectarían a todos los
españoles. Bueno, visto así, pues parecía hasta bien, pero claro el problema
residía en cómo se iba a desarrollar.
Lo más lógico era reducir en los gastos menos importantes en
un estado como el nuestro: ayudas a sindicatos, a partidos políticos, reducción
de burocracia. Hasta ahí bien, pero se olvidaron de otras cosas no tan
necesarias como Iglesia, Ejército, Bancas, lobbys, corrupción. No se ocuparon
del verdadero problema del país, la economía sumergida y los tejemanejes de una
sociedad pirata y corsaria hasta la saciedad. Por la contra atacaron los puntos
básicos de nuestra estructura, del edificio del Estado del bienestar, es decir,
sanidad, educación y beneficios sociales.
Al grito de un sistema más equitativo y explicándonos una y
mil veces que las reformas tanto en educación como en sanidad no perjudicarían
a las clases más bajas han hecho y desecho a su antojo, pero aquí hay uno que
no les cree, que nos les da crédito y que se huele donde quieren ir. Me
explico, al imponer una sanidad pública con cierto costes a las clases medias y
medias-bajas (doy por hecho que las clases altas poco pisan los centros
sanitarios de la seguridad social) están allanando el camino para que las
mutuas, es decir la sanidad privada, reciban a este grupo con los brazos
abiertos, y por lo tanto bajando el número de personas que solicitan asistencia
médica en los hospitales públicos .Pero eso es bueno ¿no?, pues la verdad es
que muy poco, con el tiempo gran parte de la población denominada media empezará
ver a la sanidad pública como un lastre, y decidirán, lógicamente, no
desembolsar mucho dinero en ello, total ya tienen mutuas que les benefician. Todo
eso llevará a un menor gasto en la sanidad pública, limitándose a un gasto mínimo
de carácter puramente simbólico que cubrirá únicamente las necesidades básicas
de las clases más humildes. Pero si tengo dinero para poderme pagar una mutua
¿Qué más me da? Pues si estas sano todo irá bien, pero el problema es cuando
estés enfermo de verdad (una patología importante) y tengas que costearte todo
tu tratamiento, que por si no lo sabéis es muy caro y una operación sencilla
puede disparar la economía de cualquiera. Con lo cual te endeudarás y si no
tienes el dinero pues sólo te queda resignarte y sufrir ¿por qué? Por que la
sanidad privada es un negocio y como tal no van a buscar el beneficio del
paciente sino el de la empresa.
Con la educación, más de lo mismo, Rajoy como buen líder
conservador desea que la educación pública tenga el menor gasto posible, y si
eso se balancea a través de una peor enseñanza ningún problema. El camino si
quieres tener unos estudios decentes es el dinero, y sin dinero no hay
estudios. Y si eres pobre y buen alumno no te preocupes el Estado diseñará un
plan por el cual te ofrecerá un crédito a devolver el resto de tu vida y así maniatarte
a su estilo de vida. Un sistema hecho para que la sociedad se divida más económicamente
y donde el pudiente tenga todas las ventajas para ganar más y pagar menos.
Me temo mucho que este es el principio del fin, del fin del
Estado del Bienestar que tanto ha costado conseguir en la sociedad española.
Imagen de entrada de Ángel Lacueva
viernes, 13 de abril de 2012
El fin de Pedro I el Cruel, Rey de Castilla y León
Epopeya épica dónde las haya, el trágico final fratricida de los hijos de Alfonso XI (extracto del último acto de Tragedia en Cuatro Actos)
Enrique II de Trastámara
¿Judío hideputa vil,
cuál eres, Don Pedro Gil?
Pedro el Cruel
¡Yo, el legítimo monarca,bastardo canalla y carca!
Enrique II de Trastámara
¡Mandaste a matar mi madre,y aunque hijos del mismo padre,
hoy muere uno de los dos!
Pedro el Cruel
Quien en el sepulcro cuadre,gran bastardo, seréis vos.
Que soy por divina ley,
de Castilla único rey.
¡Oh, mísero usurpador!
Enrique II de Trastámara
Para que pueda heredarte,tus corona y estandarte,
muere pues rey y señor!
Enrique II y Pedro el Cruel se atacan
frontalmente, y en feroz lucha, caen al suelo. Finalmente Don
Enrique clava su puñal en el rostro de Don Pedro que queda
inerme y malherido....
Al mismo tiempo mueren sus dos guardias ingleses Ralph
Helme y James Rolland a manos de Roquebertin y Bègue de
Vilaines.
Pedro el Cruel
Tuerto estoy y feneciente,júrame, infame pariente,
mis hijas vais respetar,
con reyes vaslas casar,
¡Júralo solemnemente!
Enrique II de Trastámara
Muere hermano dulcemente,que mi palabra te doy
que son mis hijas desde hoy.
Cruel fuiste, mas qué valiente...
¡La Historia, tu gloria aliente!
El rey Don Pedro el Cruel muere... Su cabeza
degollada es exhibida en una jaula a la puerta del castillo de
Montiel. En un barrote de la jaula se enrosca una serpiente. Y
en el suelo bajo la jaula está tendido su negro lebrel.
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