domingo, 29 de mayo de 2016

Frecuencia: Fuel Fandango


Salvaje - Fuel Fandango

Vivo en esta tierra 
Que me desespera 
Vivo en esta tierra 
A veces ya desierta 
Y ahora sé que estoy


En un mundo de cristal 
Ya no tengo miedo a nada 
Y ahora la gente ya 
No puede respirar 
Ni caminar en libertad 

Como caballos en la niebla 
Salvaje soy 
Salvaje soy 
Como caballos en la niebla 
Salvaje soy 
Salvaje soy 

Vivo en esta tierra 
A veces ya desierta 
Vivo en esta tierra 
A veces no me encuentro, no 
Y ahora sé que estoy 
En un mundo de cristal 
Ya no tengo fe en nada 
Y ahora la gente ya no puede respirar 
Ni caminar en libertad 




domingo, 22 de mayo de 2016

Ensayo: La relación de España en el escenario europeo durante la Crisis Internacional 1914-1945

Ensayo:

La relación de España en el escenario europeo durante la Crisis Internacional 1914-1945


España vivió, al igual que el resto de Europa, una crisis política desde 1914 hasta 1945. Los sucesos

políticos y sociales, fueron muy similares al resto de países del Norte de los Pirineos.


Durante estos años las nuevas corrientes y visiones políticas arribaron a la Península Ibérica,

cambiando completamente el sistema clásico de poder. Un rey, una República y tres dictaduras

fueron el resultado de 31 años de agitación continua, tanto en las calles como en el Parlamento.


https://drive.google.com/file/d/0B2sJ22dAvsNWMC1EbGw3bXBvUW8/view?usp=sharing

viernes, 29 de abril de 2016

El señor de las moscas: Hobbes vs Rousseau



Hobbes contra Rousseau, o mejor dicho el estado de naturaleza puesto en cuestión. De eso precisamente trata la genial obra de William Golding, El señor de las moscas.

30 críos aterrizan por accidente en una isla desierta, sin adultos, en plena libertad. Rápidamente empiezan a estructurar modelos de organización, que se inician desde la razón, pero que derivan a la ley del más fuerte.

La obra, genialmente escrita, es sin duda una clase teórica magistral de reflexión ética de los conceptos morales. Durante el desarrollo de la misma, los diferentes personajes evolucionan a raíz de su propia condición social, donde sin duda la propiedad y la economía juegan un papel más que importante.

La trama, armoniosamente detallada, es de fácil lectura y engancha muy rápido. Sé que habrá miles de crónicas mejores que ésta, aunque tampoco pretendía ser una, simplemente recomendar el libro a todo aquel que no lo haya leído.


sábado, 16 de abril de 2016

Ballesteros, Sin Perdón






Ballesteros, Sin Perdón



Si no cambia mucho la historia el próximo 30 de junio de 2017, empezará la decimoctava edición de los Juegos Mediterráneos, en Tarragona. La competición, nacida en 1951, durará 10 días, en los que miles de atletas de los países ribereños del Mar Mediterráneo competirán entre ellos.


Sin duda el evento, de unas magnitudes importantes tanto a nivel de inversión económica como de repercusión social, ha sido el centro de atención de la política en la ciudad durante los últimos años. 

La historia de los Juegos Mediterráneos de Tarragona 2017 se remonta a la última fase de la última legislatura del alcalde Joan Miquel Nadal (CiU). El 5 de marzo de 2007, el entonces aspirante a alcalde Josep Félix Ballesteros presentó una moción a través del grupo socialista para la candidatura de Tarragona para los Juegos Mediterráneos de 2017 o 2021. En el discurso de la presentación Ballesteros argumentó que “las ciudades que hasta ahora habían sido sedes de estos Juegos han hecho un gran salto adelante, en diez años podemos avanzar lo que se haría en treinta, sobretodo en materia de infraestructuras gracias a la fuerte inversión que implicaría el evento”.
Por aquel entonces Nadal y su Principe de Girona, Joan Aregio, aceptaron el inicio de los juegos del Mediterráneo, apuntando eso sí, que la candidatura oficial debería ser en 2009.

Al cabo de dos meses, al segundo intento, Ballesteros tocó el laurel de la alcaldía, y con un abrumador resultado comenzó su reinado. Su proyecto estrella sin duda fueron los Juegos Mediterráneos. 

El momento económico del país era idílico para la celebración de los juegos, y con Almería 2005 como ejemplo, parecía que Tarragona avanzaría 30 años en 10. El PIB español se duplicó en poco menos de 6 años, al calor del ladrillo y del turismo la economía estaba en su Edad de Oro. 

Precisamente Ballesteros pensaría en la candidatura tarraconense en el verano de 2005, cuando observó que la ciudad andaluza, de casi 200.000 habitantes recibía una inversión estratosférica. Según informó en 2006 Antonio Jesús Casimiro Andújar, Coordinador de formación del Comité Olímpico de Los Juegos Mediterráneos de Almería, se invirtió 130 millones de euros (MEUR) en más de 40 instalaciones, incluyendo un precioso Estado Olímpico, 52 MEUR para la organización del evento, y un total de 600 MEUR de inversión general, tanto pública como privada. 

Analizando estos números seguro que el líder socialista no dudó en apostar por su ciudad, ¿y qué de malo había en ello? Seguramente el ahora alcalde no pensaría que caería la economía en picado desde 2008, seguramente no pensaría que las inversiones se redujeran casi a un cuarto de Almería, vaya que está claro que parecía un Mediterranean affair, y qué mejor forma de mejorar tu ciudad que con una fuerte inversión estatal.

En 2009 el gobierno socialista presentó su candidatura, y los malos tiempos económicos comenzaban. El PIB caía como el Dragon Khan en su primera bajada, y se auguraban malos tiempos. 

En octubre de 2011 en plena recesión, Tarragona ganó la candidatura por 36 votos, frente a los 34 de Alejandría. La ciudad imperial iba a ser sede en 2017, y seguramente alguno pensó en ese momento ¿dónde nos hemos metido?

Comenzaron los malos tiempos para los socialistas, el 20 de noviembre de 2011 después de 7 años de legislatura los socialistas desalojaban la Moncloa para cedérsela a los populares, y en 2012, el PSC obtuvo el peor resultado de su historia, con sólo 20 de los 135 escaños. Esto se traduce en: poco entusiasmo a unos Juegos con sabor de rosa desde Madrid y desde Barcelona. 

Pero lo cierto es que el consistorio tarraconense, con mayoría aplastante de Ballesteros tras su segunda legislatura, 13 de 27, daba fe a que el proyecto podría ser viable. Pero el problema en esa segunda legislatura fue la economía. En 2011 Tarragona tenía una deuda de 176 MEUR, que se incrementó a casi 181 MEUR en 2014. El desastre de la remodelación del Mercat, sumado al parking Jaume I de la Part Alta, evidenciaban unos problemas más que serios para una ciudad con un presupuesto anual de 160MEUR anuales. 

No hay que ser un economista para darse cuenta de que los problemas económicos de la ciudad son serios. El equipo de gobierno se agarró a la idea de que 2017 podría ser el Bálsamo de Fierabras. En el informe “Tarragona 2017 Vale un Imperio”, el comité de los Juegos de Tarragona para 2017 valoraba una estimación de 30 MEUR de inversión en patrocinio, pero de momento, como informaba Blanca Blay en El Crític, sólo han llegado 8 millones. También se estimaba un presupuesto global de 300 MEUR, pero con suerte se llegará a 90 MEUR. Y digo con suerte porque el racaneo por parte de Madrid y Barcelona está siendo considerable. Óscar Saumell hace dos semanas publicaba el Diari de Tarragona un artículo que ponía la piel de gallina, El Estado sólo había dado un 23% de lo acordado, es decir 3,4 MEUR de los 14,7 previstos, y el Palacio de deportes, al cual apoquina la Generalitat, ha sido rechazado por dos grupos empresariales.

Esta situación, sin duda preocupante, habrá dejado congelado a más de uno. En las municipales de 2015 los socialistas se dejaron 4 regidores por el camino, y entraron en el nuevo consistorio nuevas fuerzas políticas, Ciudadanos y CUP, y algunos viejos conocidos como ERC. Fueron precisamente los dos últimos los que comenzaron a cuestionar lo incuestionable: los propios Juegos Mediterráneos. 

Quizás ha sido esta temporada 2015-2016 la más dura del reinado de Ballesteros, los problemas con la eterna apertura del Mercat, Jaume I, los problemas internos por el pacto municipal con el PP, o el caso INIPRO, han sido un constante quebradero de cabeza para el grupo socialista. 

Pero sin lugar a dudas han sido los Juegos el principal problema de Ballesteros. La CUP desde su llegada al consistorio, más tarde ICV, y en cierta forma ERC, han atacado duramente la gestión del evento. Bajo su lema “los Juegos del Habmbre” , han cuestionado una vez tras otra las realización de las olimpiadas. Su mensaje es bien claro: no se pueden hacer unos juegos en el actual contexto social, argumentando que el evento sólo traerá ruina a la ciudad y una deuda cada vez mayor. Precisamente la CUP y ERC presentaron una moción para la celebración de un referendo para saber si la ciudadanía quería las olimpiadas en octubre de 2015. Una moción que no se aprobó.

Ballesteros, y su equipo, por la contra tachan de irresponsables a quien osa dudar de la realización de los juegos. Argumentan que ya no hay vuelta atrás, y que la responsabilidad institucional de la ciudad está por encima de los intereses partidistas. Pero lo cierto es que tampoco le queda otra a los socialistas, su sueño desde siempre ha sido el evento, y ya han quemado todas las naves. Es imposible volver. A su favor tienen el apoyo del PP y de Unió, que con muy poco han comprado mucho.

Pero aquí no quiero exponer si Juegos sí, o Juegos no, creo que hay suficientes razones para que cada uno piense lo que quiera. Lo que me preocupa es la reacción en el discurso socialistas ante las dudas que empieza a tener la ciudadanía. 
Se empieza a echar de menos unas disculpas. Es cierto que el grupo municipal del PSC no es culpable de la crisis mundial, pero sí que nos metieron en un proyecto en el cual todos estamos implicados. A su llegada al consistorio sabían de la situación de las arcas municipales, y aun así apostaron ante la idea de ganar. Pero parece que el casino de la especulación económica de eventos también puede fallar. Cada día parece estar más claro que 2017 no será Almería 2005, que el Estado no apostará ni la mitad de lo que hizo, y que la Generalitat piensa en otras cosas en este momento, pero todo eso no basta para una justificación simple de que la culpa es de los otros.

El PSC debería asumir, con sus aciertos y sus errores, las olimpiadas del año que viene. Los vecinos merecen que se les hable claramente, y que les expliquen en qué situación estamos, y lo más importante unas disculpas. Pero parece que de momento no hay perdón de Ballesteros.


miércoles, 9 de marzo de 2016

Relatos Breves nº23: Arturín

Relatos Breves: Arturín
¿Cómo? ¿Aún no sabéis quién era Arturín? Bueno no pasa nada. Os contaré la historia que todo el mundo sabe, la historia de su vida.

Arturín nació hace unos 29 años. Su madre al poco de nacer lo abandonó. De su padre poco se puede hablar ya que nunca se supo quién era. Algunos dicen que es Pepe, el drogata o Juanjo, el borracho putero -uno de tantos vaya- pero ciertamente nadie sabe quién es.
El que le cuidó fue su abuelo Aurelio, un viejo facha que luchó en la guerra y que vivía de las pensiones y ayudas de Estado. Lo cuidó tan bien como pudo el hombre, a base de disciplina severa- que consistía básicamente en golpes y chillidos-. Lo supo enderezar al menos unos años.

Yo conocí a Arturín en la escuela. Era algo mayor que yo pero ya se hacía notar. Era especial, o te caía bien o te caía mal. Yo era de los primeros y eso que una vez me robó la bici. Aunque bueno, más que un robo fue un hurto, abrió el candado que la ataba a una farola y se la llevó.
Os preguntaréis entonces por qué me caía bien, más que nada porque era un tipo singular. Apenas hablaba con nadie y en clase, era repetidor endémico, se pasaba la hora rayando un folio tras otro, sin ningún sentido. Las notas como podréis imaginar eran las peores y no pasó del primer año de secundaria. Sin embargo Arturín tenía una mente prodigiosa. Con una facilidad inverosímil era capaz de abrir cerraduras, hacer un puente a un coche, o quitar una rueda de una moto para venderla.

Siempre estaba haciendo algo. Recuerdo perfectamente el día en que pasé por el parque y lo vi con un martillo, unos alicates y un destornillador –todo robado, claro está-, estaba haciendo como monedas con las chapas de las bebidas. Cuando le pregunté qué hacía me contestó que estaba haciendo monedas falsas para meterlas en una máquina de bebida y que le devolviese las de valor. Y lo hizo, no sé cómo supo precisar el peso de la moneda.
Era un especialista, el James Bond de la chatarra. Trucaba cabinas telefónicas para conseguir dinero, robaba las motos de los pizzeros para venderlas en la chatarrería, quitaba los carburadores a los camiones, entraba a las obras a coger el cobre…

Lo pasó mal cuando murió su abuelo. Éste vivía de alquiler y por impago echaron a Arturín de la casa. Comenzó a vivir de ocupa por las viviendas vacías de la zona. Con la crisis económica todo se jodió: empezó a robar a gente del barrio, y esas personas no tienen un pelo de tonto y le apalizaron más de una vez; robar comida en los supermercados le era ya casi imposible, estaba denunciado en todos ellos; y la policía le arrestó más de una vez por robo y tráfico de drogas. Al final ya no pudo ni vivir de ocupa por lo cual se tuvo que ir a la calle a dormir. Comía de las basuras que los ciudadanos tiraban. Y con suerte vendía alguna chatarra. Se ve que empezó a meterse jaco y que su mente dejó de funcionar.

El otro día se quedó dormido en el conteiner verde. El conductor del camión de la basura no lo vio y lo volcó dentro.  La prensa le chafó el cráneo y parte del esternón. Cuando el conductor se dio cuenta era demasiado tarde, los sesos estaban escampados por doquier.
Tal vez era la lógica muerte de una persona a la que todos consideraban mierda.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Ciudad de vida y muerte, Campo Claro



Ciudad de vida y muerte, Campo Claro


“Camp Clar, en realidad, siempre ha sido Campo Claro. Núcleo de marginación, de exclusión social, de escasa escolarización y de una elevada tasa de paro”. 

Estas palabras las escribió el periodista Oriol Aymi en el diario El País en agosto de 2005, hace ya más de 10 años. La realidad es que tras el paso del tiempo el barrio no ha cambiado mucho. 

Campo Claro, como apunta Toni Peco presidente de la FAVT de Tarragona, nació a finales de los 60’ del siglo pasado. Al principio el barrio era un simple bloque blanco, sin asfalto y sin sentido, quizás símbolo de lo que ha sido el barrio. Un bloque que, curiosamente, sigue existiendo en unas condiciones pésimas, situado detrás de la parroquia de Santa Tecla.

Pero, para entender la realidad social de Camp Clar hay que remontarse todavía más. Tarragona durante el periodo de los 60’ y 80’, triplicó su población. Al son de la construcciones de los grandes polos químicos, miles de andaluces, extremeños, y en menor medida castellanos, vinieron a Tarragona en busca de unas condiciones mejores que las que tenían en la agricultura de sus zonas de origen. 

La avalancha de migrantes provocó el chabolismo en Tarragona, siendo sus principales núcleos la zona de la Savinosa, Entre-vies, y sobre todo la ribera del rio Francolí. La ciudad, como apunta el antropólogo Federico Bardají, no pudo absorber en su núcleo toda est llegada masiva de personas, y los diferentes gobiernos, desde los tradofranquistas hasta los primeros ayuntamientos en democracia, empezaron a planificar la construcción de barrios para poder alojarlas.

Para ello se diseñaron barrios en el extrarradio de la ciudad, intentando acabar con el chabolismo. Muchos de construcción independiente como Bonavista, y otros de una forma más planificada como La Floresta o el barrio la Esperanza. 

Los barrios en Tarragona son diferentes a los de la mayoría de municipios del Estado, están construidos a mucha distancia del CBD (Central Bussiness District), es decir, el corazón financiero de la ciudad. Son barrios situados cerca de los polos químicos, facilitando el acceso de los obreros a ellos, y esto desemboca a zonas prácticamente independientes en materia económica. Ejemplos son el barrio de Sant Pere i Sant Pau situado a 2,5 km del ayuntamiento, Torreforta a 3km, Camp Clar y Sant Salvador a 4 km, y Bonavista a 5 km. En una ciudad de aproximadamente 130 mil habitantes, es más que significativo la separación geográfica de sus barrios. 

Pero volvamos a la historia de Campo Claro, para ello tenemos que hablar del barrio de la Esperanza. Bardají en su libro Bonavista, una biografía social exponía que el barrio de La Esperanza comenzó su construcción en los 70’ y acogió a los chabolistas menos pudientes. Este hecho provocó el inicio de un gueto de pobreza extrema, y de exclusión social. La Esperanza, situado a 5 km del Ayuntamiento, con un sistema eléctrico deficiente y un alcantarillado inadecuado, sobrevivió casi 20 años. Son decenas las menciones que se hacen en los diarios del gran consumo y paso de droga por el barrio, y el gran índice de delincuencia, sumado a un fracaso escolar evidente. Los motivos de ser un barrio fallido, más allá de las etnias o las procedencias culturales, eran las escasas condiciones económicas de sus habitantes, que imposibilitaban un desarrollo en el barrio.

Durante esos años Campo Claro creció a un ritmo considerable. Se crearon sus dos grandes núcleos demográficos: el primero entre el Carrer Riu Llobregat y la N-340, donde se encuentra Cobasa, y los famosos bloques de colores (rosas, azules, verdes, etc). Y el segundo núcleo, entre el Carrer Riu Segre y el Riu Ciurana. El diseño, siendo más homogéneo que el de los barrios de Torreforta o Bonavista, perdía el encanto del barrio, y se transformaron rápidamente en Ciudades dormitorios de status medio-bajo. 

¿Quiénes se acercaron a estos pisos? Principalmente obreros de la construcción y trabajadores no cualificados de las químicas, en su mayoría andaluces y extremeños. Pero hubo un suceso que cambió la realidad social de la zona. Entre 1985 y 1995 muchos de los habitantes de La Esperanza migraron a Campo Claro. Ese fue el inicio de la decadencia del barrio. Las políticas sociales del Ayuntamiento y la Generalitat, en vez de hacer una distribución de los vecinos de La Esperanza por toda la ciudad, intentando romper el fenómeno gueto y dar opciones económicas a sus habitantes, optaron por la solución fácil: no hacer nada y dejar que los rius de Camp Clar fluyeran.

El choque entre los ya residentes y los que venían de La Esperanza no tardó en sucederse, y los motivos no eran otros que las pequeñas diferencias económicas entre obreros no cualificados con trabajo,versus obreros parados en estado de exclusión social. Lo que viene a ser el último contra el penúltimo.

A partir de entonces poco se ha hecho para solucionar el auténtico problema del barrio: la precariedad laboral. En Diciembre de 2008 Rubén Lombarte publicó un interesante artículo en el Diari de Tarragona donde reflejaba que más de un 45% de habitantes de Camp Clar vivía bajo el umbral de la pobreza (estimado en 7.560 euros). 
Esta precariedad laboral que se vive en el barrio se complementa con la elevada tasa de abandono escolar, como han apuntado las diferentes AMPAS de los colegio e instituto de Camp Clar. 

Pero uno de los problemas clave del barrio es el narcotráfico, endémico principalmente en el eje Pilar-Camp Clar- Bonavista. Hace poco leíamos una gran redada que hubo en el barrio, con el registro a 5 bares de la zona. La noticia ya no sorprende a nadie, casi todos los años encontramos alguna parecida en los diarios. Campo Claro se ha convertido en una zona de paso de droga a nivel nacional, y aunque se puso recientemente la Comisaría de los Mossos d’Esuqadra en su eje central, no parece que haya podido romper esa dinámica. 

Durante estos años hemos visto varios proyectos en el barrio, la propia Comisaría, el Centro Cívico, Smart City o los propios Juegos del Mediterráneo de 2017. Todos los proyectos pueden ser más o menos positivos, pero se vuelve a obviar el principal problema del barrio: la precariedad laboral. Camp Clar, más que unos proyectos cortoplacistas, necesita un plan sólido de viabilidad económica para sus habitantes. Sólo hay que darse un paseo por Riu Llobregat para ver el estado de las viviendas, las cuales no necesitan que las repare el Ayuntamiento, ni la Generalitat, lo que necesitan es que sus vecinos sean capaces de tener el suficiente poder adquisitivo para arreglarse una persiana, poner una puerta en la entrada a la escalera, o pintar el bloque.  No es de extrañar que las viviendas de Camp Clar sean, tras la zona centro de Sant Salvador, las más baratas de la ciudad, como indicaba Francisco Montoya en el Diari hace un mes.

Camp Clar, al igual que Ponent necesita un Plan Económico. El barrio se encuentra en un punto céntrico a nivel demográfico, con industria y polígonos en sus flancos, tiene buenas comunicaciones a nivel logístico y una mano de obra abundante. Camp Clar tiene en su sangre culturas que se abrazan. Camp Clar suena a flamenco, a rumba, a rock urbano, a Hip Hop. Camp Clar huele a cus-cus, a salmorejo, a frijoles, a cargols, a Sarmale. Campo Claro tiene base para poder mejorar sus condiciones, pero es obligatorio que para conseguirlo se desarrolle entre el Ayuntamiento, la Generalitat y los diferentes agentes sociales del barrio un plan económico a largo plazo que de trabajo y dignidad a sus habitantes.

Camp Clar puede ser un barrio de muerte por droga o un barrio de vida cultural, todo ello dependerá de la voluntad política y social de las diferentes organizaciones del territorio. 




Artículo escrito en Circ de Tarragona el pasado 1 de marzo de 2016

miércoles, 24 de febrero de 2016

Historia del Cine 1964 - Teléfono Rojo Volamos hacia Moscú




¿Cómo ridiculizar una situación histórica? Esta pregunta quizás se la preguntó Stanley Kubrick en 1964 cuando decidió dirigir ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú. 
Tuvo valor el neoyorkino para hacer una sátira en plena crisis de los misiles. Y es que el mundo a principios de los 60’ se había tensionado hasta lo absurdo: la carrera nuclear, la guerra de las galaxias, la Guerra del Vietnam. 

El filme es desternillante.  En poco más de una hora y media, Kubrick es capaz de convertir un problema de seguridad mundial, en una burla tanto a la URSS como a los Estados Unidos. Precisamente es al país americano al cual satiriza más: un general ido que quiere entrar en guerra, un presidente desautorizado, unos generales ridículos, un científico nazi, un plan estratégico sin sentido, en definitiva una suma de fallos humanos. 

La tensión es continua, y es complicado que suceda este hecho en una película de humor, pero Kubrick a través de un tema de interés general, no olvidemos cuando se grabó el largometraje, sabe mantenerla. 



Buen director, buenas escenas, buenas tensión, buen humor, y en definitiva gran película para visualizar.

viernes, 5 de febrero de 2016

Hombre rico, hombre pobre: retrato de J.F. Ballesteros



Hombre rico, hombre pobre: J.F. Ballesteros.

Ya hace un par de semanas el alcalde de Tarragona nos anunció, junto con Alejandro Fernández y Josep María Prats, un acuerdo de gobierno en el cual los socialistas dejarían de ir en solitario para sumar a la dirección de la ciudad milenaria al Partido Popular, y a Unió Democrática de Catalunya.

Mucho se ha criticado del pacto, pero si dejamos al margen las ideologías, podemos decir que el alcalde Ballesteros ha hecho una jugada de pizarra. Ha vuelto a demostrar qué sigue siendo el político más hábil del consistorio, y sobre todo, se ha ganado el apelativo poco cariñoso de perro viejo. Como buen conocedor de la política tarraconense ha dibujado un panorama amable con su modelo de ciudad, allanándose el terreno para los próximo 3 años. 

Le ha venido, y muy bien, la división de UDC y CDC, y que Josep María Prats se quedara como agente libre. El líder de Unió, se ha espabilado rápido, y después de un fracaso electoral sin precedentes de su partido en las autonómicas y las estatales, ha preferido buscarse un lugar seguro, y sobre todo de alto rendimiento. Ballesteros ha visto el caramelo y lo ha captado al vuelo, lo arropará 3 años en un puesto formidable como responsable de Cultura. 

El casamiento con el PP viene de lejos. Antes de las elecciones exponía que Alejandro Fernández, dejando ideologías aparte, era el candidato que estaba más en forma de cara a las municipales. Ese estilo chulesco, de barrio, prepotente, y seguro de si mismo, le convertían en el rey de la oposición. Al final Ale, Alejandro, se llevó un buen varapalo viéndose superado por Ciutadans y ERC, dos que entraban nuevos. ¿Qué sentido tenía hacer oposición? Pues poca, ya que esa papeleta parece que la CUP, con sólo 2 regidores, la encabeza, seguida de ERC, ICV, C’S, y algo CDC.
Ballesteros y Alejandro se conocen, se entienden, se hablan, y saben lo que quiere cada uno, una habilidad esencial en la política representativa de hoy en día. Ambos comparten la visión imperial de Tarragona, que mucho me temo que se ha incrementado con el reportaje de Ciudades que hizo RTVE. Los JJMM 2017, la apertura del Mercat Central, BCN World, y quien sabe si el corredor del mediterráneo o el paseo marítimo. Seguro que ambos miran desde la Plaça de la Font soñando con esos logros para el futuro. 
No era raro que se entendieran, ambos quieren convertir Tarragona en una ciudad propia de un César.

El momento del casamiento lo marcó el alcalde seguramente, y ha sabido desviar el tema de INIPRO a otro lado, ahora cambia de tema y protege sus flancos. Seguro que ha aprendido muchas cosas de Tarraco Viva. Ahora con 4 del PP y 1 de UDC, suma 14…14! 

El éxito del acuerdo es más brillante si cabe al dejar roto al principal partido de la oposición, Ciutadans, que sigue sin arrancar el motor. ERC, perpleja, hasta pedía cinco minutos de reflexión. CDC desaparecida. CUP, impotente. ICV, pragmática.


Pero todo tiene una cara B. Y el pacto del PSC con PP y UDC puede costarle caro. La imagen es que la ideología política queda en segundo plano. Pactar con el PP en 2016 es como un mal chiste para muchos militantes socialistas, como hemos visto estos días. 

Seguramente sea la última legislatura de Ballesteros, que ha sabido conseguir esa paz que tanto necesitaba su gobierno, pero a cambio deja una hipoteca complicada para el siguiente, que tendrá que explicar cómo el PSC pactó con el PP. Se lo juegan todo al buen desarrollo de los Juegos, y de los proyectos de ciudad, pero ante una situación compleja en la química, no sé hasta que punto es bueno experimentar con proyectos tecnócratas.   



Ballesteros ha sido el hombre rico del PSC este 2016, pero posiblemente su riqueza política puede provocar que su sustituto Villamayor, se pueda convertir en el hombre pobre. 

viernes, 22 de enero de 2016

El vídeo



"El vídeo fue la última incorporación significativa a lo que fue una creación del hogar español de los años setenta: la sala de estar en la que era elemento imprescindible el tresillo y, en la pared de enfrente, el mueble estantería cuyas baldas sustentaban alguna foto enmarcada, ciertas porcelanas de gusto dudoso y tonos pastel, las botellas de licor (el whisky o la ginebra de producción nacional, más el castizo coñac, pues el anís estaba en recesión y los aguardientes de fruta correspondían todavía a la clase media universitaria) y, como entronques familiares con el mundo de la cultura, el televisor y los fascículos encuadernados (o los vistosos lomos de los libros del Círculo de Lectores)."


José-Carlos Mainer en El Aprendizaje de la libertad 1973-1986

jueves, 21 de enero de 2016

Frecuencia José Mercé: Elegía a Ramón Sijé




José Mercé- Elegía a Ramón Sije


Aquí el poema de Miguel Hernández completo:

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas


daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.


Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.