miércoles, 26 de octubre de 2016

Independencia para Bonavista

Independencia para Bonavista







El pasado 15 de octubre se publicó una noticia en el diario La Vanguardia, que pasó con más pena que gloria. El redactado argumentaba como el municipio de La Canonja había pasado de barrio pobre a pueblo rico. En el escrito se detallaba que el pueblo había liquidado todas sus deudas financieras, en medio de la crisis, y que ahora podía apostar por políticas sociales: libros escolares, mantenimiento de obras públicas, remodelación del campo de fútbol, etc. 

Pero, ¿cuáles son las fuentes de financiación de La Canonja? Principalmente la industria química. Como explica el articulo del diario barcelonés, el pequeño pueblo del Tarragonés, de casi seis mil habitantes, obtiene como municipio unos 8 millones de euros de la industria química (principalmente impuestos), de los que actualmente se reparte, casi, ‘a pachas’ con el Ayuntamiento de Tarragona (56% La Canonja / 44% Tarragona en 2015), tal y como se estipuló en su día al segregarse el antiguo barrio. Estos 3,4 millones que recibe Tarragona, se quedarán en 0 euros en poco, con lo cual La Canonja tendrá todo ese dinero para su municipio.
Si bien es cierto que La Canonja sigue pagando casi un millón de euros a Tarragona por el servicio de autobuses municipales y limpieza, no es un dato significativo, debido que La Canonja en diez años recaudará 3,4 millones de euros más anualmente.

El consistorio de La Canonja, gobernado por el PSC, tiene un presupuesto de 11 millones de euros anuales, que como se ha comentado irá en aumento en los próximos años, y ha demostrado que le va mejor que a su hermana mayor, al menos en finanzas del cabildo.

Llegados a este punto, lanzo una cuestión para la reflexión: ¿cómo le iría a Bonavista si fuese independiente de Tarragona?, o mejor dicho ¿cómo les irían a los llamados ‘Barris de Ponent' la independencia de su metrópolis?

Los Barris de Ponent son una zona geográfica fácil de visualizar. Principalmente componen estos ‘Barris' los distritos del oeste de Tarragona: Bonavista, Camp Clar y Torreforta, los cuales se dividen en innumerables barriadas (Pilar, Torrenova, La Granja, Nou Centre, Icomar, Riu Clar, Barrio de las Moscas, Floresta, Albada, etc.). En total casi 40.000 personas viven en estas tierras del ‘otro lado del Francolí’, que componen casi un tercio de las almas de la ciudad. La población, es mucho mayor que la de La Canonja, y sus territorios, si delimitamos la frontera en el Riu Francolí, son los que tienen mayor expansión industrial de la ciudad. En estos territorios se encuentran los tres polígonos principales de la ciudad: Entrevies, Riu Clar y Francolí. A parte, es en la zona de Ponent donde ubicamos la química tarraconense: Pantalán y Tanques Playa de Repsol Petróleo, Bic, Dow Sur, Ercros, Asesa, Repsol Butano, E-ON, IQA, etc. Además, pasado el Francolí encontramos dos polígonos comerciales en auge: Les Gavarres (punto clave Reus-Tarragona) y el naciente Camp Clar en la N-340 (punto clave entre Vila-seca/Salou-Tarragona). Para finalizar, podemos añadir que en el oeste de Tarragona también encontramos un fantástico Complex Educatiu, y unas instalaciones potentes a nivel deportivo en el Polideportiu Camp Clar.

En resumidas cuentas, el potencial económico-social de los distritos occidentales de Tarragona son para tenerlos en cuenta. Pero llegados a este punto nos podemos preguntar ¿se invierte en los ‘Barris de Ponent’ de forma adecuada? ¿Se les tiene en consideración? ¿Hay un justo reparto de riquezas? ¿Se respeta de forma adecuada a estos barrios trabajadores?

Las respuestas deberían darse desde el consistorio, pero hay datos que apuntan a que la tendencia es negativa. Un dato curioso, es que el pasado mes Vila-seca aprobó una moción para que un autobús fuese directamente desde su urbe hasta el Complex Educatiu. Desde Bonavista, Torreforta, y Camp Clar, todavía hay que hacer transbordo en el centro de Tarragona, con la curiosidad de que son los centros de población más cercanos al Complex. Pero es un ejemplo más de la falta de preocupación en los barrios, podríamos mencionar muchos más: el deterioro del centro histórico de Torreforta, los parkings de tierra de Bonavista, la dejadez de los campos de futbol y basquet de libre acceso, el estado de las calles de Camp Clar, la necesidad de un desvío de la T-11, la falta de instalación de fibra óptica, la necesidad de zona verde, los pipi-can, la guardería en barracones de Camp Clar, y un largo etcétera.

Curiosamente, una de las pocas inversiones que ha hecho el ayuntamiento socialista ha dado mucho rédito, es el caso de la Rambla de Ponent, que ha transformado el deprimente Carrer Riu Segre, en un Bulevar lleno de vida y espina dorsal del comercio de los barrios occidentales.

Aunque, el principal problema de ‘Ponent’ sigue siendo la elevada tasa de paro, el fracaso escolar, y los problemas financieros de las familias obreras que conviven. Barrio rico en recursos industriales, y a la vez pobre en recursos económicos caseros. El occidente de Tarragona, junto con Sant Salvador, continúa siendo el farolillo rojo en economía familiar de la ciudad. El centro de la ciudad duplica, o triplica, si nos basamos en el IBI, el valor económico de un punto y otro. 


Con todo esto vuelve la pregunta, ¿sería ventajoso para los vecinos de Bonavista su independencia como municipio? La respuesta es compleja. Si volvemos a la comparativa La Canonja vs Tarragona, queda claro que la capital es mucho más rica con un PIB de 4.935 MEUR, y una renta per capita de 37.776 euros, que es mucho mayor que La Canonja, con un PIB de 98,2 MEUR y una renta per capita de 17.300 euros. Sin embargo La Canonja, que no deja de ser un pueblo obrero, no tiene deuda, con lo cual tiene vía libre para inversiones, en comparativa Tarragona tiene una deuda de el 100% de su presupuesto, más de 130 MEUR, con lo cual no hay apenas inversión (exceptuando los Juegos del Mediterráneo), ni se espera. 

En definitiva, para finalizar, dejar claro que estas líneas no buscan ser una apología a la independencia de los distritos occidentales de Tarragona, más bien, este escrito quiere dejar claro la importancia económica de ese eje geográfico, y la necesidad de crear políticas económicas que sean capaces de llegar a cada hogar de esa zona. Los ‘Barris de Ponent’ necesitan, y de forma urgente, planes de viabilidad económica para dinamizar su territorio, y que pasen de ser ciudades-dormitorio para empezar a crear industria local y servicios de consumo interno. El consistorio, o los futuribles aspirantes al mismo deberán empezar a hacer los deberes si no quieren que dentro de unos años Bonavista, Torreforta, o Camp Clar pidan la independencia. Al final, el ejemplo de La Canonja demuestra que hay vida más allá de Tarragona







miércoles, 19 de octubre de 2016

Cuba, el comunismo del siglo XXI

Reflexiones de Cuba antes de la muerte de los Castro


Octubre 2016. La Habana


Museo de la Revolución
Antes de nada y de hacer esta exposición de ideas quiero dejar claro que el que las escribe es un español, de clase media en su país según los cánones capitalistas, que únicamente tiene la intención de expresar, a través de estas palabras, su propia reflexión.

Primero de todo decir que Cuba es, sin duda, un país especial en su forma de estructura social y, sobretodo, económica. Más allá, la sociedad cubana no se diferencia al resto de las otras, hay gente para todo. No es raro ver en las calles tertulias sobre fútbol, cotilleos televisivos, opiniones políticas de nivel cuestionable, o chismes vecinales, como en cualquier otro lugar, pero ¿qué diferencias notables existen para que medio mundo hable de Cuba?


La ubicación geográfica de Cuba es curiosa, y clave para entender un poco lo que sucede en el Caribe. A ciento y pico kilómetros al norte de las fantásticas playas de Varadero, repletas de turistas, se encuentra la península de La Florida, territorio estadounidense. EEUU es la primera potencia mundial económica y militar, con el PIB más alto de todos los estados, y una renta per capita altísima, un fijo en el top ten.
En el otro lado, a poco menos de 100 km al sureste de la Bahía de Guantánamo, está Haiti, seguramente el país más pobre de América, y de los más del mundo. Su renta según una estimación del FMI en 2015 está sobre los 1799 dólares anuales per capita, jugando en la liga africana para saber qué país es más precario.
Si habláramos del resto de países del Mar Caribe veríamos que la tónica es mucho más parecida a Haití, que a los Estados Unidos, salvando en las distancias a México, que al ser un país mas o menos industrializado tiene un mayor peso económico.


Yogurt + 2 Galletas = 0,20 céntimos de Euro

Y ¿en qué situación económica se encuentra Cuba como Estado? Pues el país caribeño se encuentra en las mejores posiciones de la liga caribeña, por delante de Honduras, El Salvador o Jamaica. El motivo, más que por el sistema político, es por la diversificación de su mercado que por su puesto sí que está relacionado con el sistema político. Cuba tiene cierta industria y una ganadería potente. A parte no se basa en el monocultivo, y eso provoca flexibilidad en sus balance de comercio. A todo esto sumarle una incipiente entrada en el mundo turístico, entrando en competencia real con República Dominicana y México. 


La historia de Cuba es larga y extensa, así que resumirla es bastante complicada. En líneas básicas Cuba fue colonia española desde que Colón la 'colonizó' hasta 1898, cuando se independizó. Su emancipación nació de la patética política española en la isla y del interés de su vecino del norte en hacer lucro en ella, y desde su inicio como Estado estuvo ligada a los yankies hasta que en 1959 culminó una revolución social que finalizó el control estadounidense.

Me gusta matizar que quien ganó la revolución fue un ejército cubano, formado en su mayoría por campesinos, e industriales y estudiantes en segundo término, y que por lo tanto en la Revolución cubana no jugó por parte de los ganadores ningún elemento foráneo . Esta matización creo que es clave para entender por qué la Dictadura del Proletariado ha aguantado en Cuba más de 50 años, y por qué salvo el desembarco de la Bahía de Cochinos en 1961 el país no ha sufrido ninguna revuelta interna destacable.
Por otra parte los combatientes del lado de Batista, si que tuvieron apoyo extranjero, principalmente de los Estados Unidos, con lo cual su legitimidad se cuestiona para la sociedad cubana.

Che Guevara, símbolo nacional

Una vez triunfó la revolución, los intereses estadounidenses en el interior de la isla tambaleaban, principalmente el azúcar y la producción del refino del petróleo. En pocos meses EEUU bajó el precio del azúcar, dejando vendida a la isla a la pobreza más extrema, como solución los nuevos dirigentes buscaron otras opciones, y la URSS no tardó en ofrecerle la mano a cambio de implantar el comunismo y ya de paso instalar unos misíles. Estados Unidos como respuesta cerró sus refinerías al petróleo soviético, y Cuba las nacionalizó sin dar un peso. Como todos sabemos a los yankies no se les ríe nadie, y menos al negocio del petróleo de Rockefeller, sus Standard Oil Co., con lo cual iniciaron un bloqueo económico que todavía dura, aunque desde este siglo XXI las relaciones entre los vecinos ha mejorado, algo. 

Cuando te metes con el más chulo de la clase, y resulta que te saca dos palmos y tiene una fuerza mayor que la tuya, sueles resultar perjudicado. Y eso es precisamente lo que le ha pasado a Cuba, y más cuando su primo soviético abandonó el curso de la historia. 

Como resultado de esta particular historia encontramos un Estado que da la sensación que se ha clavado en el tempo. Si uno anda por sus calles observará la multitud de casas coloniales de la época de los 40', verá Chevrolets de los 50', camionetas y autobuses de los 70', electrodomésticos de los 80', ordenadores de los 90', y ropa del estilo de los primeros años del nuevo milenio. 
Una vez leí en un artículo que en Cuba no hay pobreza, hay miseria. Pero, es justo al revés, en Cuba no hay miseria, hay pobreza. Cuba es un país del Tercer Mundo a nivel económico (entendiendo Tercer Mundo como los cánones occidentales), sin embargo a nivel social es un país del Primerísimo Mundo, me explicó.

Bloque obrero de Santa Clara

Si somos capaces de ver más allá de la bici taxi, de las colas en los cajeros automáticos, de la maraña de cables eléctricos que cuelgan de las casas, y del estado de las calles, encontramos un país con unas ventajas sociales excelentes. Lo primero, es que Cuba es un estado que puede enorgullecerse de que nadie pasa hambre. El gobierno otorga a todos sus ciudadanos una cartilla de racionamiento en la cual obtienen pan, legumbres, algo de carne, huevos y café. Según la UNICEF Cuba es un país sin malnutrición infantil, y es que en Cuba los infantes son sagrados. Durante mi viaje una ingeniera industrial me comentó que si que daban pan, pero que estaba muy malo, y eso no lo dudo, pero tampoco que dar de comer a 11 millones de bocas cada día sea tarea sencilla.
Por otro lado está la educación, Cuba tiene la mayor tasa de universitarios, y el mejor sistema de educación de América Latina y el Caribe según la UNESCO. Quien no tiene una carrera es sencillamente porque no quiere. El Estado paga toda la carrera escolar, sin coste ninguno. Es cierto que no tienen los libros más nuevos del mercado, que las sillas no son doble confort, o que las pizarras no son digitales, pero pocos países, quizás salvando los nórdicos de Europa, pueden decir que cualquier hijo de clase trabajadora puede estudiar lo que desee.
A más, dentro de este paquete de bienestar social está la Salud. Cuba tiene un sistema médico envidiable. No es raro cruzarte con 10 doctores de camino a la aplaza mayor de cualquier ciudad. Hay multitud de clínicas, más del 90% creadas a partir de 1959, como resume un gráfico del Museo de la Revolución. 
Cabe mencionar, de pasada que al estar nacionalizada el agua y la luz, el coste de ambas facturas es muy bajo, aunque bien es cierto que ambos sistemas tienen fallos frecuentes.

Otra de las cosas que impactan de Cuba es la seguridad. Sus calles son propias del Bronx, pero su ciudadanía está a la altura del pueblecito más carismático de Suiza. La seguridad, más allá del volumen de policía, cuyo número es similar al de cualquier país europeo, radica más en la propia cultura interna de la población.


Entonces ¿Cuba es el paraíso bíblico? La respuesta es No. La República cubana es un país pobre económicamente, y arreglar un armario, comprarse un móvil, o irse a visitar un familiar a otra ciudad puede ser bastante complejo. Los cubanos cobran unos 40-60 euros al mes, con lo cual en un mercado global es complicado ‘ir a la última’. Si bien es cierto que las necesidades básicas las tienen cubiertas, les falta el segundo escalafón, que son las trivialidades ociosas. Aquí entonces nace el debate de hasta que punto, tener un sistema tan igualitario puede ser positivo o negativo. En el viaje conocí a gente de todo tipo, y mil visiones que contar.


Cuba para la bueno y para lo malo. Lo que sí que hay que admitir es que ellos sí que han sido capaces de crear en el siglo XXI un sistema económico y social diferente de la mayoría del mundo occidental, y la pregunta es qué pasará en su futuro.

Atlas de René Peña

lunes, 3 de octubre de 2016

Crítica: Ha vuelto (2015)





Crítica: Ha vuelto (2015)


En medio de una Europa sin rumbo, la historia se repite.


Hitler, Hitler, y más Hitler. Así se presenta la película alemana Ha vuelto del director David Wnedt, basada en el best seller de Timur Vermes.
Muy a mi pesar, y en contra de mis pasiones, he visto la película antes que leer el libro, pero por suerte, o por desgracia, podré tener una crítica diferente a la típica que quiere comparar eternamente si la adaptación es buena, o no.

Personalmente la película me ha encantado, creo que ha sido una obra maestra, y que pone de manifiesto un temor, un recuerdo, una duda, ya no de los espectadores, más bien de la sociedad en general, de la sociedad capitalista del siglo XXI. El argumento es tan sencillo como preguntarse, ¿qué pasaría si Hitler apareciese en Alemania 70 años después? 
La respuesta se manifiesta sencilla, pero como desenvuelve de una forma prodigiosa la obra, no todo es como aparenta. Como describe Vermes, la sociedad no ha avanzado tanto en estos años, y seguramente esos miedos volverían a desarrollarse. El miedo no es otro que la incapacidad de razonamiento de una sociedad (la europea) sin rumbo, narcisista y autocomplaciente. La tesis es clara: Hitler no fue un loco, un excéntrico, o un poseído por el Diablo. El führer era justo lo contrario, un tipo inteligente, decidido y muy lúcido, el problema de fondo no era su personalidad, más al contrario, lo que razonaba. 

Pero el trasfondo del filme no se centra tanto en la figura de Hitler, es más, el autor hábilmente regatea los temas más peliagudos como el antisemitismo o el anticomunismo del líder del Tercer Reich. La esencia del filme va en torno a los postulados de la extrema derecha europea, del miedo al otro (inmigrantes), y del deseo perverso de una clase media de volver a políticas de búnker.

Hitler ha vuelto, o mejor dicho, la extrema derecha, como ya se manifiesta en las grandes economías europeas, ha vuelto. Al igual que hace 80 años se viste de forma sibilina, y con un discurso racista infecta a las clases medias europeas, que más allá de ver el problema de su crisis económica interna en el reparto de cromos de una oligarquía financiera, ataca vehementemente a las clases trabajadoras, primero las que consideran extranjeras, y segundo, aunque todavía está por definir a las clases trabajadoras nativas.




El cuadro es una obra del artista John Heartfield


domingo, 11 de septiembre de 2016

Ensayo: Los Solidarios




Los Solidarios



"A pesar de todos sus defectos, el pistolerismo y la política anarquista militante de la CNT surgieron como consecuencia de las derrotas sufridas por el ala moderada del sindicato. Una línea política conformista habría llevado a la organización obrera a la desmoralización. Los pistoleros anarquistas demostraron a los obreros militantes de Barcelona que en la época en la que los patronos parecían tener camino completamente libre, todavía había una fuerza que les hiciera frente y que respondía eficazmente, golpe por golpe”. 


Fragmento del ensayo realizado, podéis leer mas en: ENLACE

miércoles, 17 de agosto de 2016

La delgada línea roja de Ciudadanos




La delgada línea roja de Ciudadanos



En este verano de 2016 no parece que la situación política a nivel estatal vaya a cambiar mucho. Estamos en agosto, y la mayoría de los políticos estarán haciendo sus vacaciones esperando que en septiembre el PSOE mueva, o no, ficha.

Pero hay algo sibilino que hemos estado escuchando en muchas cadenas de televisión y prensa escrita, y es la palabra “constitucionalista”. En concreto ha sido el partido político Ciudadanos quien ha creado ese nuevo-viejo TAG (etiqueta para señalar a alguien o a algo).

Pero, ¿a quién se refiere Ciudadanos cuando califica de constitucionalista? Pues según ha manifestado Albert Rivera, Inés Arrimadas o Juan Carlos Girauta, el triunvirato del partido, los partidos constitucionalistas son aquellos que aceptan la Constitución de 1978 tal y como está escrita, y que no quieren la descomposición territorial de España, de la monarquía, o del sistema económico liberal.

Pero cuando Ciudadanos utiliza ese TAG lo usa como arma de doble filo, ya que por una parte acorrala al PP, y sobre todo al PSOE, a negar cualquier otra vía que no sea la aceptación máxima de la Constitución de 1978, y por otra parte desplaza al margen de la legalidad a los partidos que no aceptan de ‘pe’ a ‘pa’ la carta magna, es decir, los partidos nacionalistas e independentistas, y por supuesto Podemos.

Pero ¿qué es ser constitucionalista? Pues según la RAE un constitucionalista sería el partidario del constitucionalismo: “un complejo de ideas, actitudes y pautas de comportamiento que establecen el principio de que la autoridad del gobierno deriva y está limitada por la parte principal de una ley fundamental”.  
Esto quiere decir, como bien apunta el profesor Mario López en Siglo XXI, que PP, PSOE y Ciudadanos son constitucionalistas…y el resto también. La diferencia es que ERC, PDC, Podemos, o la Lliga Unitaria Comunista del Priorat, quieren modificar la actual constitución, sólo eso.

Por eso cuando Ciudadanos utiliza el TAG, de ser o no ser constitucionalista, juega con fuego, ya que sus premisas comienzan poniendo en cuestión la legalidad de todos aquellos partidos que no juran hasta la muerte la sagradísima constitución, rompiendo un ejercicio básico en los sistemas representativos que es la aceptación del otro como sujeto político.

Ahora bien, alguien avispado podría responder que usar TAGs es muy corriente, por ejemplo Podemos bombardeó con el término ‘casta’. Cierto, en parte, ya que habría que apuntar que el término ‘casta’, que huele a veces a purismo absurdo, no se refiere a un partido o colectivo, más bien, como apuntó Irene Montero hace pocos días en ‘El Español’, “casta no es aquel que tiene dinero, sino el que se aprovecha de su posición política o social para explotar su propio beneficio”. Con lo cual no es un TAG de todos los militantes del PP, o del PSOE, si no de un grupo de esos partidos.

Pero el TAG constitucionalista es sin duda más dañino y peligroso. Ya que pone en duda que la opinión de una parte de la población sea válida. Ciudadanos, etiquetando de quién es o quién no es, usa una medida totalitaria y pone en jaque el propio sistema de libertades políticas. Te pueden gustar más o menos las ideas de ERC, CUP, PDC o Podemos, pero lo que no puedes es negar que existan, y catalogarlas como anticonstitucionalistas, ya que entonces estás pasando la delgada línea roja de la libertad de expresión.

lunes, 25 de julio de 2016

Ensayo: La CNT durante la Transición


La CNT durante la Transición

Una de las mejores conclusiones que se ha hecho sobre lo acaecido en el mundo anarcosindicalista durante la Transición es el que escribió el profesor Antonio Rivera, de la Universidad del País Vasco. Rivera, en su artículo Demasiado tarde (El anarcosindicalismo en la transición española), expone los problemas internos y externos que tuvo que afrontar la CNT en su relanzamiento. Según Rivera, “la historia de la CNT durante la Transición puede resumirse en la incapacidad de esa organización para adaptarse interna y externamente a los cambios habidos en la realidad española. Una realidad marcada por la profunda transformación operada a partir de los años setenta, en el tiempo del desarrollismo, que contribuyó a la conformación de una sociedad que poco o nada tenía que ver con el referente anterior de la Segunda República”.



Fragmento del ensayo realizado, podéis leerlo completo clickando aquí: La CNT durante la Transición

martes, 28 de junio de 2016

Guía básica para superar el 26-J


Guía básica para superar el trauma del 26-J



¿Usted se considera progresista? ¿Está conmocionado con el aumento de votos de un partido conocido por sus innumerables casos de corrupción? ¿Cada vez tiene más clara que la solución es la independencia, aunque sea la de su barrio?

No se preocupe, diga conmigo Gus Frava, ya que en 5 minutos voy a exponerle un pequeño análisis para no tirarse desde lo alto del ‘Atlántico’ y acabar por fin con la cuenta atrás.


1. La economía ha crecido…


…no para todos igual, claro está. Empero, si una cosa es cierta es que el Paro durante estos meses ha bajado, y el PIB y el IPC han subido.
¿Hemos salido de la crisis? Sí y no, la respuesta exacta es que hemos rebajado nuestro nivel de vida, y nos hemos adaptado. Vaya que nos han quitado las pagas, nos han jodido las vacaciones, y ya no tenemos el pase del Port Aventura.
Muchas vecinas y vecinos del bloque han pensado que, oye mira, mejor aceptar esta nueva realidad que probar cosas nuevas. Es decir, mejor arreglo el viejo coche que comprarme otro, vaya a ser que me salga más caro.


2. El telemárketing cansa

¿Alguna vez se ha sentido molesto cuando le llaman para cambiarse de compañía móvil? Muchos dirán que sí, pues esto es lo que ha pasado a nivel general. Mucha gente sabía que su actual operadora, llamada Partido Popular iba bastante mal: cobraba muchas comisiones, era lenta, y constantemente ponía nuevas condiciones, o leyes, que no quedabas satisfechas. La otra gran compañía, la del PSOE; parecía que tampoco iba a cambiar mucho a la azul. Pero lo peor es que las lowcost, sólo incidían en que eran mejores que la actual, pero eran muy indecisas en las condiciones, en especial la morada de Podemos, que aunque tenía los mejores servicios públicos, cuando hablabas de referéndums y proyectos de ley parecían ser ambiguas, y que a la larga te cobrarían alguna comisión de más.

En fin, que aunque muchos fueron a votar pensando que su compañía política era una patata, decidieron renovar el contrato ya que las otras tenían la letra muy pequeña y muy borrosa.


3. No confió ni en mi sombra

Nada, la semana pasada los británicos y los norteños de Irlanda, los Stark de allí, decidieron darle matarile a la Unión Europea. Nada nuevo en la historia de Reino Unido, estas cosas las suelen hacer cada 50 años. Ya se les pasará.
Pero claro, mucha gente del barrio empezó a pensar que esto de las votaciones y la democracia debería tener sus límites. Si ya nos matamos en la comunidad de vecinos cuando votamos, imagínese en un estado. 
Así que muchos pensaron que lo mejor es que nos dejemos de plebiscitos, y de democracia real, y sigamos tal y como está la cosa. Al fin y al cabo, en cualquier bar de la península habrá un cartel, en castellano, catalán, vasco, gallego o chino mandarín, en el que ponga: AQUÍ NO SE FÍA NI DEL TATO.



4. Made in China vs Made in Japan

¿A qué no es lo mismo una radio SONY que una SONYA? Pues eso pensaron muchos al votar el pasado domingo. Pensaron que después de probar el aparato naranja que sólo sintonizaba la SER como emisora, era mejor quedarse con la azul de toda la vida, que aunque estaba un poco roída todavía se escuchaba la COPE en alta calidad. 
Y es que no hay nada como comprar marcas originales, aunque a veces mantener los Nokia 3210 pasa de ser retro a ser hortera.


5. Nos nos gustan los robots

Si algo ha intentado el líder del PSOE es mimetizarse con un robot, ser la Inteligencia Artificial pura. En cada discurso repetía lo mismo, había logrado ser un compuesto orgánico perfecto, pero aun así fracasó, ¿por qué?
Por que somos el país del Sálvame, del Gran Hermano, del Hombres y Mujeres, y eso también es cultura, quizás no la que nos gusta, pero es folklore sin duda. Repetir discursos es aburrido, y más para decir siempre lo mismo. Si Pedro hubiese aprendido de su colega Jorge Javier le habría ido mucho mejor. Es mejor decir que la coleta de Pablo se lava con Pantene expert que cuesta 10 euros el bote ¡mire que austero! que decirle que los de Podemos no le han dejado jugar a la pelota con los naranjitos una y otra vez.


6. La metafísica es una mierda

Mira, si una cosa tengo clara es que a la gente le gustan las cosas que se palpan. Si vamos a una feria es para que nos den muestras de lo que sea, si vamos a un banco cogemos caramelos, si pasamos por el stand de algún partido en Sant Jordi es para que nos den algún regalo, y si vamos a una conferencia de ‘no se qué’ es porque queremos un Tamagochi o un Papiro egipcio.
Queremos cosas físicas, y nada de valores éticos, o conciencias, o culturas alternativas. La gente del barrio no sabe lo que es el TTIP, la prima de riesgo, o los eurochocobonos, y sinceramente, tampoco les importa, así que si nos vas con cosas tangibles, ergo que se puedan visualizar, pues como que no les interesa mucho.



En definitiva, aquí os he expuesto alguna razón para que dejéis de golpearos la cabeza con la puerta, y no blasfeméis más en arameo.

Todo tiene a veces una lógica más simple de la que nos creemos, y sólo hace falta pasarse por algún bar del barrio para reconocerla. Quizás eso es lo que les hace falta a los que hablan tanto del cambio, dejar un poco de lado los tecnicismos para escuchar lo que opina la gente.

Por otra parte decir que muy a nuestro pesar en las próximas elecciones dudo que se presente Gandalf el mago, Harry Potter o Juan Tamariz, así que si queremos un cambio real en nuestra sociedad tenemos que comenzar con la implicación social en la organización de cada barrio, nadie va a regalarnos nada, si queremos unas mejores condiciones de vida tendremos que implicarnos también.


El mundo se empieza a cambiar desde el patio de cada casa.


lunes, 13 de junio de 2016

Ensayo: La irrupción de la CUP





Sabiendo de las dificultades, me he atrevido humildemente a hablar de la CUP, un pequeño ensayo sobre su historia, desde la Transición hasta nuestros días.


LA IRRUPCIÓN DE LA CUP 



"La CUP, sin lugar a dudas ha sido uno de los fenómenos políticos más importantes en Catalunya en el siglo XXI. Estas candidaturas populares, cuyas raíces llegan hasta la Transición, han provocado ríos de tintas en múltiples diarios y noticiarios. Con un discurso anticapitalista, feminista e independentista, obtuvieron en las elecciones autonómicas catalanas de 2015 unos resultados espectaculares, más de trescientos mil votos, convirtiéndose en la llave para un posible gobierno nacionalista.

Pero el impacto de la CUP va mucho más allá del mundo electoral, durante la primera y segunda década del siglo XXI, centenares de asociaciones, y casales, se han esparcido por todo el territorio catalán dibujando un tejido asociativo novedoso y fresco en muchos municipios. La red de la izquierda independentista se ha ampliado a pasos agigantados, y ya no sólo tienen presencia en el interior de Cataluña, también en ciudades con una gran extensión de inmigración castellana y andaluza. 


Su discurso no es novedoso, muchos de sus postulados ya los defendían organizaciones de la izquierda independentista durante la transición, como el PSAN. Pero es precisamente a partir de la mitad de la primera década del siglo XXI, cuando su avance se vuelve espectacular."


Podéis descargarlo en el siguiente enlace:

https://drive.google.com/file/d/0B2sJ22dAvsNWZDllNWd4ZWhIeUE/view?usp=sharing




viernes, 3 de junio de 2016

Novecento, o la clase trabajadora ante el 26-J


Novecento, o La Clase Trabajadora ante el 26J


El próximo 26 de junio de 2016 todos los españoles y españolas están convocados a urnas para decidir la composición parlamentaria de la duodécima legislatura del Congreso de los Diputados. 

La ya finalizada undécima ha sido un fracaso a nivel político, con lo cual los partidos volverán al ruedo para saber qué deciden los votantes sobre su futuro.

Lo que está claro es que el país vive un momento complicado: el paro (superior al 20% de la población activa) , una deuda exterior que no para de subir (1,78 billones de euros), y una economía cada vez más frágil, dependiente al cien por cien del designio de los grandes mercados europeos y norteamericanos.

El paro en concreto ha sido un mal endémico que de momento nadie ha sabido solucionar, y ya no sólo es un problema de falta de trabajo, también se suma que el nuevo trabajo es más precario para el trabajador, como exponen las principales federaciones sindicales y la propia OIT.

La economía ha sido un fracaso estrepitoso, los gobiernos han vuelto a suspender matemáticas, algo básico en la gestión del país. Los principales damnificados, la clase trabajadora, han visto una regresión continua de su economía. Y cuando me refiero a clase trabajadora, no sólo me refiero a oficiales no cualificados, esa gran masa mileurista o por debajo del mileurismo, o ya directamente parados, muchos por debajo del umbral de la pobreza, me refiero también a especialistas y técnicos cualificados. La crisis económica ha llegado a todas las casas de los trabajadores. 

El INE mostró que si en 2009 los ingresos medios por hogar eran de 29.634 euros, en 2014 bajaba a 26.154, con lo cual sale una reducción en la ‘pasta’ de cada hogar del 11,75%. 

Pero no todos los españoles han sufrido la crisis de la misma forma. En el informe ‘Gobernar para las élites’ de Intermon Oxfam de 2015, se expone que España es el segundo país de la OCDE en el que más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis. Los datos asustan, el 1% más rico de España tiene tanto como el 30% más pobre. El país, es el segundo estado de UE en el que más ha crecido las distancias entre rentas altas y bajas.

Y ¿qué ha provocado esta desigualdad? Seguramente la respuesta sea multifactorial, pero sin lugar a duda las Reformas Laborales del 2010 (PSOE) y del 2012 (PP), que modificaron de lleno el principal código legal laboral (Estatuto de los Trabajadores), tienen mucho que ver. Ambas reformas fueron expuestas como soluciones para frenar el paro y devolver a los mercados confianza. Pero realmente ¿qué supusieron?

La primera, la Reforma Laboral del 2010, nace como respuesta a una exigencia de la CEOE ante el sistema de despido. Según la patronal era necesario facilitar el despido para que las grandes empresas pudieran ser más flexibles. Esto significaba básicamente que se rebajaban los requisitos para justificar el despido por razones económicas, técnicas, productivas u organizativas. Esto se materializó en una modificación sustancial del Estatuto de los Trabajadores: los nuevos contratos tendrían una indemnización de 33 días por año frente a los 45 días anteriores, pudiendo ser sólo 20 días por años cuando las empresas pudieran prever pérdidas. 
Además, esta Reforma facilitaba los ERE a través del silencio administrativo, es decir si en 15 días no había contestación por parte del Estado, se daba como positivo. Otro punto era que se podría modificar unilateralmente las condiciones de trabajo (artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores), con lo cual la empresa tiene plena potestad de cambiar el horario, el turno y las retribuciones de forma colectiva o individual.
Por último matizar otros dos puntos, de los muchos que cambió la Reforma laboral del PSEO. El primero es que las ETT comenzaban a tener poder en la orientación, asesoramiento y colocación de los parados, externalizando un servicio básico de los trabajadores. El segundo, que se baja del 5% al 2,% el índice de absentismo del conjunto de la empresa que se toma como referencia para el despido del trabajador.

Todas estas reformas parecieron exiguas para la patronal y para los mercados europeos, la llamada troika. Por eso con la llegada del PP al gobierno a finales de 2011, no sorprendió una nueva oleada reformista en el ámbito laboral.

En 2012 el PP aprobaba por mayoría absoluta otra modificación de los Estatutos de los Trabajadores. Se implantaban el despido objetivo, en el cual una empresa podrá despedir al trabajador por causas objetivas cuando tengan una caída de ingresos durante tres trimestres consecutivos. También se rebajó el cobro del despido improcedente, ya que la indemnización de estos bajaba de 45 días a 33 días por año, con un máximo de 24 mensualidades, frente a las 42 anteriores.
Se introduce también el despido por causas económicas en las administraciones y empresas públicas, y en lo referente a la negociación colectiva el convenio que prevalece es el de la empresa en detrimento de los convenios sectoriales.
Se introduce el concepto de ultractividad, que significa que se termina con las prórrogas automáticas d los convenios en caso de desacuerdo.
Y por último, entre otras medidas, se facilita el absentismo individual como causa de despido y se crea un contrato de emprendedores, en el cual se puede tener a un trabajador durante un año en un periodo de pruebas, al cual se puede despedir sin indemnización.

Y todas estas medidas ¿han funcionado? Pues la respuesta es que sí, pero no para todos igual. Según el informe Capgemini y RBC de 2014 el número de ricos ascendió en un 40% desde 2008. La desigualdad aumentó, miles de nuevos ricos incrementaban sus haciendas, mientras más de 500.000 jóvenes españoles emigraban al Norte de Europa en busca de un futuro.

Esta claro que el incremento de desigualdades, y el descenso del nivel de vida medio de los trabajadores, no tienen como único factor las Reformas Laborales, ya comenté antes que la respuesta es multifactorial. Pero sin duda que en el bolsillo de cada familia trabajadora, las reformas se han notado. 

Ante esto la clase trabajadora tiene un dilema ante las próximas elecciones del 26-J, ¿merece la pena votar? ¿en quién confiar? Las respuestas siempre son subjetivas, pero lo que es evidente es que las Reformas Laborales no han logrado su objetivo, con lo cual más que Reformas, se han convertido en Contra-reformas.
La clase trabajadora tiene la difícil decisión de si puede confiar en votar a algún partido. La abstención es más que tentadora.

El voto de la clase trabajadora, si es que decide votar, con la lógica antes mencionada sólo puede ser para aquellas opciones políticas que hagan frente común con las políticas liberales de las Reformas Laborales de 2010 y 2012. Ya no hay más opciones a reformas made in Germany. Si se quiere acabar con la desigualdad, lo primero es dignificar los salarios laborales en pro de una mayor justicia social.

Artículo publicado en Circ de Tarragona el 31 de mayo de 2016