jueves, 22 de septiembre de 2011

Guión #2: El club de la lucha





Fragmento del largometraje El club de la lucha. 


Tyler Durden (Brad Pitt):(leyendo el folleto de seguridad situado en los asientos en voz alta) “Si su asiento esta al lado de una salida de emergencia… o bien, si se siente incapacitado para cubrir las funciones descritas en las medidas de seguridad… pídale al asistente de vuelo que le cambie de asiento.” 

Narrador (Edward Norton): “Es una gran responsabilidad…”  


TD : “¿Cambiamos el asiento?”  


N : “No, no soy el adecuado para esa tarea en particular.”  


TD : “¿Para qué la salida de emergencia a 10000 metros de altura? Mmm… Ilusión de seguridad.”  


N : “Sí, supongo.”  


TD : “¿Por qué los aviones llevan mascarillas de oxigeno?”  


N : “Para poder respirar…”  


TD : “El oxigeno… te coloca. En caso de una emergencia respiras hondo debido al pánico… De ese modo, te vuelves eufórico, dócil, aceptas tu destino… Esta todo allí (le enseña los dibujos del folleto)… aterrizaje de emergencia a 1000 kilómetros por hora, caras inexpresivas, tranquilas como vacas hindúes…”  


N : “Es… una teoría interesante.”   

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cuaderno de frases encontradas de Juan Berrio

Hace poco vi en 'Filosofía Hoy', una revista de edición impresa, unas pequeñas imágenes incluidas en un artículo que me llamaron especialmente la atención. Se trataba de dibujos del Cuaderno de Frases de Juan Berrio que, como profano en la materia, no sabía quién era.

Las imágenes son muy simples y sencillas, y cómo su propio nombre indica representa a frases cotidianas que podemos ver todos los días en la calle, pero detrás de ello hay un trasfondo, si las vemos desde otra óptica podemos observar que algunas frases pueden ser irónicas, otras crueles, y otras de lo más humanas. Si tenéis un momento pasaros por el blog que tiene y entreteneros un rato.

Cuaderno de frases encontradas- Juan Berrio








lunes, 12 de septiembre de 2011

Refundación de un movimiento


Refundación de un movimiento

El 15M ha marcado para muchos españoles un antes y un después. El movimiento ha logrado sacar los colores a más de un diputado y senador, y ha hecho medida de presión para que alguna de sus muchas iniciativas tire para adelante. Pero aun asíno se puede hablar de profundo éxito, las fuerzas se han ido agotando y las marchas, acampadas, concentraciones y asambleas han ido cesando debido al cansancio y el enroque por parte de los partidos políticos.
Parece evidente que los grupos políticos, en general, sólo les interesa el movimiento a la hora de recibir votos de ellos. La derecha en un principio pareció apoyar debido a la gran crítica que los indignados daban al gobierno socialista, pero al ver que ellos también eran muy criticados decidieron retirar lo dicho, ya que se estaba volviendo contraproducente. La izquierda, sin embargo, si que ha continuado su objetivo de derivar ese número de votos hacia ellos, pero prometiendo más de boca que de hecho. Esto demuestra que ni uno ni otro quieren hacer algo de caso a lo que se proponía en el movimiento en sí que únicamente era cambiar las reglas de juego y no los jugadores.

División en su interior
El movimiento Democracia Real Ya buscaba en sus inicios un sistema más justo, plural y equitativo donde el ciudadano fuera la piedra angular del estado. Pero este ideario pronto fue ampliado en las asambleas por medidas utópicas o ideas absolutamente revolucionarias. Todo ello dividió el movimiento en pequeños sectores aunque de ellos dos fueron los más destacados.
Los primeros, que les podemos denominar los Idealistas, se puede definir como aquel grupo de personas de tendencias políticas de lo más variopintas que buscan una solución revolucionaria y reaccionaria del sistema político. Muchas de sus repuestas a los problemas actuales son muy drásticas, entre ellas acabar con la monarquía, quitar el senado o nacionalizar bancos y un amplio sector empresarial, también muchos proponen campañas en contra del voto, y no sólo del PP o PSOE, sino de ninguna formación política.
Los segundos, y más moderados en sus medidas, se podrían denominar Realistas, y no porque tengan sentimientos afines hacia la monarquía, sino porque sus medidas son más aceptables en la sociedad común española. Buscan cambios menos drásticos pero que pueden ser aprobados por gran parte de los ciudadanos y son los que han asentado más el movimiento. Sus tendencias son más bien laboralistas, y más que definirse de un grupo u otro, buscan una mayor eficacia y eficiencia del sistema político gubernativo. Ellos han pedido que la gente voto, pero que su voto sea útil.

El camino
Los cambios son complicados, y más en un estado que se va acercando a los 50 millones de personas, para ello hace falta tener las cosas muy claras y lo más importante, saberlas vender bien. El obstáculo más complicado que tiene el movimiento del 15M es la carencia de los medios de comunicación. Las redes sociales son buenos medios para captar a un sector de la población, sobretodo a jóvenes parados, que de eso somos líderes mundiales, pero resulta ineficaz a la hora de llegar a todo el resto de personas. Nuestro Estado es muy plural, y muchos se fían más de determinado canal de televisión, periódico o emisora de radio, que lo que le pueda mostrar videos del Youtube o cualquier red social. Esto genera la necesidad de que el movimiento tenga medios de comunicación propios o cómo mínimo afines. Pero la pregunta que surgiría entonces es cómo lograrlo.

Refinamiento
Para crear una mayor cohesión hay que empezar a ser oficiales y para ello hay que plantar la cara y batalla. Recuerdo la primera asamblea que asistí donde dije, inocente de mí, que se debía crear un partido político. Fui abucheado por una amplia mayoría, los idealistas me catalogaron de vendido, trepa y no se que cosas más, los realistas de ingenuo. Estuvo claro que no fue ni el lugar ni el momento apropiado, pero en el fondo creía y sigo creyendo que esa es la vía más acertada. Ya han dado razones de peso los partidos políticos actuales de que no están dispuestos a bajarse del carro ni cambiar las reglas del juego que ellos, en nombre de la democracia, han establecido. Han dado palos por todos lados e incluso el movimiento se ha tachado de radical y anarquista, en el sentido más peyorativo de la palabra. De esto no han tardado en aprovecharse sus medios de comunicación que han mostrado a través de imágenes, muchas de ellas manipuladas, que el movimiento es un despropósito y algo propio de soñadores e ilusionistas.
Ahora es el momento de mover ficha, o mejor dicho de empezar a jugar con ellos, ya que aun no se ha empezado a jugar a su juego que es dónde más les puede doler. En mi opinión el movimiento, y para más puntualizar el sector realista, es el que debe comenzar a crear las bases de un partido político para poderles hacer frente, es ahí donde más daño les haremos. Un partido con una única ideología, la democracia. Un partido fuerte con unas bases estrictas, serias y reformadoras. Es el momento de revivir la democracia, es más, de refundarla. Los líderes no deben ser simples títeres a manos de intereses comerciales, más bien, personas rectas y sin tacha serias en su hacer. Para que no se corrompan debe estar toda la base, el pueblo, detrás suyo para recriminarle cualquier mala acción, y dejarle bien claro que las decisiones que tomará serán las que los ciudadanos han decidido.
Vivimos en el siglo XXI y con los medios tecnológicos a nuestro alcance no debería ser muy difícil que las decisiones importantes se puedan votar a través de la red con tu DNI, no pido que se vote todo, como muchas veces parece dar la sensación, únicamente pido el voto en las decisiones importantes y una mayor participación ciudadana al respecto. Los presidentes, alcaldes y demás responsables no tienen que ser los mejores políticos, pero sí los mejores administradores de nuestra sociedad y economía. Esto es como una comunidad de vecinos pero a lo grande.

lunes, 29 de agosto de 2011

Relatos breves nº17: Peaje

Peaje

Era un quince de Diciembre en el peaje número cuarenta y dos entre San. Luis y Utah, en una de esas interminables autopistas que recorrían la zona central de Estados Unidos.Era una noche fría, típica de un clima continental seco. La temperatura rondaba los cero grados. Tommy estaba sentado en la silla escuchando música con sus auriculares a todo volumen. Starway to heaven. Y como era costumbre no pasaba ningún coche, estaba todo desierto. Meses antes tenía más compañeros con los que compartía y amenizaba el turno de noche, pero desde que crearon el nuevo sistema por tarjetas todos habían sido despedidos. Sólo quedaba él en una de las cincuenta y uno cabinas fantasmales. De tanto en tanto pasaba algún camión, pero era extraño, con la nueva carretera estatal, la gente dejó de pasar por allí. Su tía Maggy que le había enchufado en el puesto le decía que seguramente cerrarían la autopista y quedaría fuera de servicio. Para Tommy eso era un fastidio, le encantaba el trabajo. Treintitres horas semanales, mil cuatrocientos diez dólares mensuales. Además allí no hacía nada, se pasaba la noche jugando a la consola, masturbándose con revistas porno, o viendo algún partido grabado de los Chicago Bulls, cuando jugaba Jordan.

Aquél iba a ser un día más. Eran ya las cuatro y once, y sólo habían pasado cuatro camiones por la cabina y un par de turismos. Tommy siempre les cobraba de más y se quedaba la diferencia para comprarse un paquete de tabaco.

Mientras escuchaba el solo del guitarrista de Led Zeppelin observó a la lejanía como se acercaba un coche. Nada raro si no fuera porque iba con las luces apagadas. Que extraño. Tommy se quitó los cascos, se incorporó y observó mejor al turismo. No se lo podía creer un Ford Mustang del 69, completamente negro. Era el coche de sus sueños, el automóvil que esperaba algún día comprarse. El auto se acercó lentamente, su imponente sonido de motor pronto palpitó junto con el corazón de Tommy. El Mustang se paró delante de su cabina. Tenía los cristales tintados y apenas podía ver nada. Tommy se quedó parado al ver que el conductor no bajaba la ventanilla. Simplemente se escuchaba el rum-rum del motor americano. Al cabo de un interminable minuto, el propietario del Ford bajó levemente la ventanilla. Una humareda de humo empezó a desprenderse. Tabaco. Winston.

-Buenas noches caballero, ¿Sabe que lleva una preciosidad de coche?

Solo se escuchó el rum-rum. Tommy se quedó un poco cortado, parecía que el cliente no era muy hablador.

-Esto…no sé si se ha fijado pero lleva las luces delanteras apagadas…esto…puede ser que le multen, se suele poner un coche policial en la salida hacia el sur.

La respuesta del conductor fue el silencio. Rum-rum. Tommy se molestó, tampoco se merecía tal desprecio.

-Veo que no tiene mucho que decir…- sin respuesta- Son seis con sesenta.

El dueño del coche no hizo ningún gesto. Desde la cabina no se podía ver apenas el interior, simplemente una pequeña columna de humo que salía de su interior. Al cabo de casi dos minutos sin respuesta, Tommy decidió llamar al sheriff, pero justo cuando descolgaba el teléfono, la ventanilla bajó. Del interior del Mustang salió una manó de varón llena de tatuajes con un billete de cien dólares. Tommy se fijó en uno que era particularmente raro, era una cruz extraña, con un par de símbolos que desconocía y unas letras I y X. Sin prestar más atención, cobró el importe, refunfuñando entre dientes porque se iba a quedar sin cambio. Cuando fue a devolverle el cambió, observó que el hombre había quitado el brazo.

-Disculpe caballero.

Otra vez igual, sin respuesta. Tommy extendió el brazo hasta llegar casi a la ventanilla.

-Perdone, aquí tiene el cambio.

Nada de nada.

-Ahí se queda cretino.

Justo cuando iba a volver la mano, el cliente con una habilidad pasmosa sacó el brazo y toco el de Tommy. El dinero se cayó al suelo. Mierda. El conductor arrancó rapidísimamente el bólido. Tommy se quedó a cuadros. Estaba loco. De repente se dio cuenta de que tenía en el brazo una esposa, y que la cadena interminable se dirigía hacia el Ford Mustng. Mierda. Tommy se repuso y con una velocidad demencial empezó a intentar sacarse la esposa, sabía que el tiempo jugaba en su contra. Viendo que no podía quitárselas, empezó a intentar romper los eslabones con un destornillador. Tampoco nada. El tiempo jugaba en su contra. “Joder” masculló entre dientes. La cadena comenzaba a tensarse, y sabía perfectamente lo que era eso. Intentó salir por la ventanilla, pero era muy estrecha para su cuerpo. Sin más dilación intentó salir por la puerta e intentar dar un rodeo a la cabina. Eso haría que se equilibraran las fuerzas en los dos lados, pero justo cuando salía por la puerta, noto un fuerte tirón en la mano. Era su fin.

lunes, 22 de agosto de 2011

Soledad

"No atribuyo a la edad las dificultades para entender [la soledad], sino a la época y lugar en que vivimos. Qué se puede esperar de un tiempo que ha convertido la peor pesadilla de Orwell -la omnipresencia del Gran Hermano- en un espectáculo de masas. Una arquitectura que decreta el cristal y la ausencia de tabiques en los espacios públicos, o el modo que tienen tanta gente de charlar por el teléfono móvil sin importarle quién se halle alrededor, son, como el éxito de muchos programas televisivos o el uso indiscreto de las redes sociales en internet, indicios del primado exclusivo de la exterioridad. La intimidad, que tantos siglos costó forjar y defender, es casi una antigualla. O simplemente ya no es, disuelta por la vida verteginosa que sólo parece florecer en las relaciones visibles con los demás. Estar solo es como estar muerto, o incluso peor: una malidicón. Los charlatanes oficiales se encargan de sancionar la perversión: callar es mentir, la sinceridad es proclamar cualquier insignificancia escandalosa, alejarse es ocultar algo turbio. Y sin embargo la intimidad, ese rescoldo pequeño burgués dirán algunos -y acaso con razón-, es un bien, como los cómplices saben".


Enrique Gómez León. De Tarragona a Santiago y Finisterre.

jueves, 18 de agosto de 2011

Una lanza a favor de los católicos

Una lanza a favor de los católicos

No os extrañéis por el título de este post, no me he hecho del Opus Dei ni nada por el estilo, tampoco soy uno de los militantes de estas “juventudes católicas”, pero vaya una cosa si que me gustaría decir, creo que hay que respetar a esta confesión religiosa.

Parece que muchos sectores anticlericales, ateos, anarquistas, etc. Se han alineado en contra de la visita del Papa durante estos días a Madrid, que por si no tenéis ni idea se está celebrando, tanto en la ciudad como a nivel estatal, la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ 2011). Si no sabéis muy bien que es esto, pues básicamente son una series de concentraciones con diversas misas y actividades donde se reúnen chavales de todo el mundo, bueno de todo el mundo donde haya católicos. Pues durante estos días estos sectores no muy cristianos, por así decirlo, están intentando dejar claro que la visita del Pontífice no es bien recibida por todos. Han machacado la red y la prensa quejándose sobre la actitud poco laica del gobierno al beneficiar estas Jornadas, y hasta han hecho una manifestación, en forma de rúa, paseando el lema “De mis impuestos, al Papa cero”.

Cabe decir que me parece bien que haya libertad de opinión y que si no te gusta la venida del Papa pues lo reflejes, pero de ahí a pasar a masacrar y desacreditar cualquier acto de estas Jornadas de la Juventud me parece excederse. Total cada dos por tres la castellana o la plaza del Sol está llena de gente ya sea por una celebración de un título deportivo, por una manifestación de algún sector laboral o la venida de Justin Bieber. La visita del Papa al fin y al cabo hará caja para comerciantes, hosteleros y demás beneficiarios por el estilo, tal vez tengan algún beneficio o descuento, pero seguro que a la larga sale rentable, y es que el gobierno español y madrileño puede ser muy católico pero no idiota.

En fin, que los católicos celebren sus fiestas y sus jornadas me parece bien siempre que respeten las leyes y ya de paso que hagan caja en las vacías arcas de nuestro pobre estado.

viernes, 5 de agosto de 2011

Poema de Eduardo Galeno

LOS NADIE



Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir
de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.


Eduardo Galeno

miércoles, 20 de julio de 2011

Frecuencia: Los Punsetes

Bueno hablando de la posmodernidad que mejor grupo estatal que represente un poco ese sentimiento que "Los Punsetes", debo decir que hace casi 2 años cuando me hablaron de ellos fui muy reticente y los consideré del "snob club", pero al prestar atención a sus letras y a su comportamiento en el escenario cambié de parecer.

Los Punsetes: Cien metros para el cementrio



Cien metros para el cementerio
Cien más, y estamos cerca ya
Gente importante con los pies por delante
Y los demás por la puerta de atrás
Los diligentes van en clase preferente
Y aquellas chicas que quisiste matar
Cien metros para el cementerio
Cien más, y estamos cerca ya

Y las mariposas que había en la pared
Ya cubren la alfombra del cuarto del hotel

viernes, 15 de julio de 2011

Viajes Interiores I: La posmodernidad

Viajes interiores I: La posmodernidad

El fin de la historia es para mí el inicio de otra. No se pueden comparar, son distintas, no tiene nada que ver la una con la otra.

El fin de la historia moderna como bien dijo Nietzsche evolucionará a otra donde reine el escepticismo, que viene a ser el mundo posmoderno. Pero antes de todo lo primero que debo hacer si quiero llegar a una conclusión es explicar que es lo moderno.

Lo moderno es la última de las evoluciones lineales de la historia, entendida esta como una medida de tiempo donde el hombre cada tiempo que pasa sobre la tierra desarrolla más sus conocimientos, aptitudes y habilidades, por lo tanto el futuro siempre es mejor que el ayer, científicamente hablando.

Pues bien yo, en mi profunda arrogancia niego tales afirmaciones y me declaro posmodernista, que no es más allá de lo moderno, sino todo al contrario, niego cualquier cosa que tenga que ver con esa percepción lineal de la historia. Esta tiene múltiples variantes y lo que tenemos hoy son fantasías y mitologías creadas por el hombre para despertar nuestros instintos infantiles. Odio a Alejandro Magno, a Augusto, a Carlomagno, a Federico I y a todos los grandes impostores que han mancillado las miles de vidas ajenas a ellos.

Es el fin, pero de este sale un nuevo comienzo, y en este nuevo mundo ya no me fiaré más de nadie, sólo de mi intuición. No creeré en más religiones, doctrinas y filosofías, a partir de ahora tengo que ser yo mismo aprendiendo a escuchar. La historia no es lineal, Foucault tenía razón es múltiple y no debo dejarme engañar por nada.

Soy un estudiante de Historia, pero la historia no estudia a nadie, sólo se limita a decir lo que ha sucedido.


Para empezar este guión primero tengo que negar mi existencia como precepto.

sábado, 25 de junio de 2011

19 de Junio, atenuación de la realidad


Ya  ha pasado una semana desde el 19 de Junio, y cada vez el movimiento Democracia Real Ya está más consolidado.
Me acuerdo de cuando fui a la manifestación del 15 de Mayo en Barcelona. Todo era raro, muy raro, nadie sabía mucho sobre la transcendencia de esa manifestación de miles de personas. Todo el mundo se preguntaba lo mismo: ¿Y ahora qué? A los pocos días se fueron concentrando grandes acampadas en las principales ciudades del país, bastante rechazadas a nivel institucional, pero con un fuerte apoyo de la masa popular. El gobierno y la oposición hicieron una dura campaña contra ellas, acusándolas de falta de higiene y otra serie de mentiras. La prensa estuvo todo el tiempo al lado de los poderosos y muy pocas agencias, salvo las más independientes lucharon a favor del movimiento ciudadano.
Se convocó entonces a principios de Junio otra manifestación, que sería el 19 del mismo mes. Las asambleas ciudadanas con gran participación civil se movilizaron, en algunos puntos como Barcelona intentaron crear sentimientos de lucha pacífica contra los gobernantes, como la prohibición a la entrada en el parlament, en Madrid se buscó el apoyo de los barrios. Todo esto se tradujo en una unificación de la fuerza y del pensamiento. Lo que antes era una pregunta ahora se convirtió en una respuesta. Lo que queremos es una democracia real más justa y para ello hay que cambiar las reglas del juego.
Este baile de bastones entre los indignados y la oposición a ellos (políticos, economistas, prensa…) se materializó en la marcha del 19 de Junio, era el día clave para ver quién de los dos había trabajado mejor. Y la victoria fue clarísima. Si anteriormente en Barcelona hubo unos diez mil indignados en la marcha ahora se había multiplicado por veinte. Las otras ciudades también crecieron brutalmente, un ejemplo de ello es mi ciudad, Tarragona, que pasó de tener unas doscientas personas en Mayo a tener casi diez mil en Junio, muy considerable para una ciudad de ciento cincuenta mil habitantes.
Aun así la prensa volvió a dar la espalda, y prefirió no morder la mano que le daba de comer antes que apoyar a su público.
 
¿Qué toca ahora?
Continuar, seguir al pié del cañón, estimular en las conversaciones de bar a que la gente apoye al movimiento. Intentar asistir a las asambleas ciudadanas y cooperar. Es nuestro momento. Sus mentiras cada vez son más evidentes.
 
 
El colosal estado, hecho de leyes fícticias, ha caído.
 
MENE MENE TEQUEL PARSIN