miércoles, 9 de marzo de 2016

Relatos Breves nº23: Arturín

Relatos Breves: Arturín
¿Cómo? ¿Aún no sabéis quién era Arturín? Bueno no pasa nada. Os contaré la historia que todo el mundo sabe, la historia de su vida.

Arturín nació hace unos 29 años. Su madre al poco de nacer lo abandonó. De su padre poco se puede hablar ya que nunca se supo quién era. Algunos dicen que es Pepe, el drogata o Juanjo, el borracho putero -uno de tantos vaya- pero ciertamente nadie sabe quién es.
El que le cuidó fue su abuelo Aurelio, un viejo facha que luchó en la guerra y que vivía de las pensiones y ayudas de Estado. Lo cuidó tan bien como pudo el hombre, a base de disciplina severa- que consistía básicamente en golpes y chillidos-. Lo supo enderezar al menos unos años.

Yo conocí a Arturín en la escuela. Era algo mayor que yo pero ya se hacía notar. Era especial, o te caía bien o te caía mal. Yo era de los primeros y eso que una vez me robó la bici. Aunque bueno, más que un robo fue un hurto, abrió el candado que la ataba a una farola y se la llevó.
Os preguntaréis entonces por qué me caía bien, más que nada porque era un tipo singular. Apenas hablaba con nadie y en clase, era repetidor endémico, se pasaba la hora rayando un folio tras otro, sin ningún sentido. Las notas como podréis imaginar eran las peores y no pasó del primer año de secundaria. Sin embargo Arturín tenía una mente prodigiosa. Con una facilidad inverosímil era capaz de abrir cerraduras, hacer un puente a un coche, o quitar una rueda de una moto para venderla.

Siempre estaba haciendo algo. Recuerdo perfectamente el día en que pasé por el parque y lo vi con un martillo, unos alicates y un destornillador –todo robado, claro está-, estaba haciendo como monedas con las chapas de las bebidas. Cuando le pregunté qué hacía me contestó que estaba haciendo monedas falsas para meterlas en una máquina de bebida y que le devolviese las de valor. Y lo hizo, no sé cómo supo precisar el peso de la moneda.
Era un especialista, el James Bond de la chatarra. Trucaba cabinas telefónicas para conseguir dinero, robaba las motos de los pizzeros para venderlas en la chatarrería, quitaba los carburadores a los camiones, entraba a las obras a coger el cobre…

Lo pasó mal cuando murió su abuelo. Éste vivía de alquiler y por impago echaron a Arturín de la casa. Comenzó a vivir de ocupa por las viviendas vacías de la zona. Con la crisis económica todo se jodió: empezó a robar a gente del barrio, y esas personas no tienen un pelo de tonto y le apalizaron más de una vez; robar comida en los supermercados le era ya casi imposible, estaba denunciado en todos ellos; y la policía le arrestó más de una vez por robo y tráfico de drogas. Al final ya no pudo ni vivir de ocupa por lo cual se tuvo que ir a la calle a dormir. Comía de las basuras que los ciudadanos tiraban. Y con suerte vendía alguna chatarra. Se ve que empezó a meterse jaco y que su mente dejó de funcionar.

El otro día se quedó dormido en el conteiner verde. El conductor del camión de la basura no lo vio y lo volcó dentro.  La prensa le chafó el cráneo y parte del esternón. Cuando el conductor se dio cuenta era demasiado tarde, los sesos estaban escampados por doquier.
Tal vez era la lógica muerte de una persona a la que todos consideraban mierda.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Ciudad de vida y muerte, Campo Claro



Ciudad de vida y muerte, Campo Claro


“Camp Clar, en realidad, siempre ha sido Campo Claro. Núcleo de marginación, de exclusión social, de escasa escolarización y de una elevada tasa de paro”. 

Estas palabras las escribió el periodista Oriol Aymi en el diario El País en agosto de 2005, hace ya más de 10 años. La realidad es que tras el paso del tiempo el barrio no ha cambiado mucho. 

Campo Claro, como apunta Toni Peco presidente de la FAVT de Tarragona, nació a finales de los 60’ del siglo pasado. Al principio el barrio era un simple bloque blanco, sin asfalto y sin sentido, quizás símbolo de lo que ha sido el barrio. Un bloque que, curiosamente, sigue existiendo en unas condiciones pésimas, situado detrás de la parroquia de Santa Tecla.

Pero, para entender la realidad social de Camp Clar hay que remontarse todavía más. Tarragona durante el periodo de los 60’ y 80’, triplicó su población. Al son de la construcciones de los grandes polos químicos, miles de andaluces, extremeños, y en menor medida castellanos, vinieron a Tarragona en busca de unas condiciones mejores que las que tenían en la agricultura de sus zonas de origen. 

La avalancha de migrantes provocó el chabolismo en Tarragona, siendo sus principales núcleos la zona de la Savinosa, Entre-vies, y sobre todo la ribera del rio Francolí. La ciudad, como apunta el antropólogo Federico Bardají, no pudo absorber en su núcleo toda est llegada masiva de personas, y los diferentes gobiernos, desde los tradofranquistas hasta los primeros ayuntamientos en democracia, empezaron a planificar la construcción de barrios para poder alojarlas.

Para ello se diseñaron barrios en el extrarradio de la ciudad, intentando acabar con el chabolismo. Muchos de construcción independiente como Bonavista, y otros de una forma más planificada como La Floresta o el barrio la Esperanza. 

Los barrios en Tarragona son diferentes a los de la mayoría de municipios del Estado, están construidos a mucha distancia del CBD (Central Bussiness District), es decir, el corazón financiero de la ciudad. Son barrios situados cerca de los polos químicos, facilitando el acceso de los obreros a ellos, y esto desemboca a zonas prácticamente independientes en materia económica. Ejemplos son el barrio de Sant Pere i Sant Pau situado a 2,5 km del ayuntamiento, Torreforta a 3km, Camp Clar y Sant Salvador a 4 km, y Bonavista a 5 km. En una ciudad de aproximadamente 130 mil habitantes, es más que significativo la separación geográfica de sus barrios. 

Pero volvamos a la historia de Campo Claro, para ello tenemos que hablar del barrio de la Esperanza. Bardají en su libro Bonavista, una biografía social exponía que el barrio de La Esperanza comenzó su construcción en los 70’ y acogió a los chabolistas menos pudientes. Este hecho provocó el inicio de un gueto de pobreza extrema, y de exclusión social. La Esperanza, situado a 5 km del Ayuntamiento, con un sistema eléctrico deficiente y un alcantarillado inadecuado, sobrevivió casi 20 años. Son decenas las menciones que se hacen en los diarios del gran consumo y paso de droga por el barrio, y el gran índice de delincuencia, sumado a un fracaso escolar evidente. Los motivos de ser un barrio fallido, más allá de las etnias o las procedencias culturales, eran las escasas condiciones económicas de sus habitantes, que imposibilitaban un desarrollo en el barrio.

Durante esos años Campo Claro creció a un ritmo considerable. Se crearon sus dos grandes núcleos demográficos: el primero entre el Carrer Riu Llobregat y la N-340, donde se encuentra Cobasa, y los famosos bloques de colores (rosas, azules, verdes, etc). Y el segundo núcleo, entre el Carrer Riu Segre y el Riu Ciurana. El diseño, siendo más homogéneo que el de los barrios de Torreforta o Bonavista, perdía el encanto del barrio, y se transformaron rápidamente en Ciudades dormitorios de status medio-bajo. 

¿Quiénes se acercaron a estos pisos? Principalmente obreros de la construcción y trabajadores no cualificados de las químicas, en su mayoría andaluces y extremeños. Pero hubo un suceso que cambió la realidad social de la zona. Entre 1985 y 1995 muchos de los habitantes de La Esperanza migraron a Campo Claro. Ese fue el inicio de la decadencia del barrio. Las políticas sociales del Ayuntamiento y la Generalitat, en vez de hacer una distribución de los vecinos de La Esperanza por toda la ciudad, intentando romper el fenómeno gueto y dar opciones económicas a sus habitantes, optaron por la solución fácil: no hacer nada y dejar que los rius de Camp Clar fluyeran.

El choque entre los ya residentes y los que venían de La Esperanza no tardó en sucederse, y los motivos no eran otros que las pequeñas diferencias económicas entre obreros no cualificados con trabajo,versus obreros parados en estado de exclusión social. Lo que viene a ser el último contra el penúltimo.

A partir de entonces poco se ha hecho para solucionar el auténtico problema del barrio: la precariedad laboral. En Diciembre de 2008 Rubén Lombarte publicó un interesante artículo en el Diari de Tarragona donde reflejaba que más de un 45% de habitantes de Camp Clar vivía bajo el umbral de la pobreza (estimado en 7.560 euros). 
Esta precariedad laboral que se vive en el barrio se complementa con la elevada tasa de abandono escolar, como han apuntado las diferentes AMPAS de los colegio e instituto de Camp Clar. 

Pero uno de los problemas clave del barrio es el narcotráfico, endémico principalmente en el eje Pilar-Camp Clar- Bonavista. Hace poco leíamos una gran redada que hubo en el barrio, con el registro a 5 bares de la zona. La noticia ya no sorprende a nadie, casi todos los años encontramos alguna parecida en los diarios. Campo Claro se ha convertido en una zona de paso de droga a nivel nacional, y aunque se puso recientemente la Comisaría de los Mossos d’Esuqadra en su eje central, no parece que haya podido romper esa dinámica. 

Durante estos años hemos visto varios proyectos en el barrio, la propia Comisaría, el Centro Cívico, Smart City o los propios Juegos del Mediterráneo de 2017. Todos los proyectos pueden ser más o menos positivos, pero se vuelve a obviar el principal problema del barrio: la precariedad laboral. Camp Clar, más que unos proyectos cortoplacistas, necesita un plan sólido de viabilidad económica para sus habitantes. Sólo hay que darse un paseo por Riu Llobregat para ver el estado de las viviendas, las cuales no necesitan que las repare el Ayuntamiento, ni la Generalitat, lo que necesitan es que sus vecinos sean capaces de tener el suficiente poder adquisitivo para arreglarse una persiana, poner una puerta en la entrada a la escalera, o pintar el bloque.  No es de extrañar que las viviendas de Camp Clar sean, tras la zona centro de Sant Salvador, las más baratas de la ciudad, como indicaba Francisco Montoya en el Diari hace un mes.

Camp Clar, al igual que Ponent necesita un Plan Económico. El barrio se encuentra en un punto céntrico a nivel demográfico, con industria y polígonos en sus flancos, tiene buenas comunicaciones a nivel logístico y una mano de obra abundante. Camp Clar tiene en su sangre culturas que se abrazan. Camp Clar suena a flamenco, a rumba, a rock urbano, a Hip Hop. Camp Clar huele a cus-cus, a salmorejo, a frijoles, a cargols, a Sarmale. Campo Claro tiene base para poder mejorar sus condiciones, pero es obligatorio que para conseguirlo se desarrolle entre el Ayuntamiento, la Generalitat y los diferentes agentes sociales del barrio un plan económico a largo plazo que de trabajo y dignidad a sus habitantes.

Camp Clar puede ser un barrio de muerte por droga o un barrio de vida cultural, todo ello dependerá de la voluntad política y social de las diferentes organizaciones del territorio. 




Artículo escrito en Circ de Tarragona el pasado 1 de marzo de 2016

miércoles, 24 de febrero de 2016

Historia del Cine 1964 - Teléfono Rojo Volamos hacia Moscú




¿Cómo ridiculizar una situación histórica? Esta pregunta quizás se la preguntó Stanley Kubrick en 1964 cuando decidió dirigir ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú. 
Tuvo valor el neoyorkino para hacer una sátira en plena crisis de los misiles. Y es que el mundo a principios de los 60’ se había tensionado hasta lo absurdo: la carrera nuclear, la guerra de las galaxias, la Guerra del Vietnam. 

El filme es desternillante.  En poco más de una hora y media, Kubrick es capaz de convertir un problema de seguridad mundial, en una burla tanto a la URSS como a los Estados Unidos. Precisamente es al país americano al cual satiriza más: un general ido que quiere entrar en guerra, un presidente desautorizado, unos generales ridículos, un científico nazi, un plan estratégico sin sentido, en definitiva una suma de fallos humanos. 

La tensión es continua, y es complicado que suceda este hecho en una película de humor, pero Kubrick a través de un tema de interés general, no olvidemos cuando se grabó el largometraje, sabe mantenerla. 



Buen director, buenas escenas, buenas tensión, buen humor, y en definitiva gran película para visualizar.

viernes, 5 de febrero de 2016

Hombre rico, hombre pobre: retrato de J.F. Ballesteros



Hombre rico, hombre pobre: J.F. Ballesteros.

Ya hace un par de semanas el alcalde de Tarragona nos anunció, junto con Alejandro Fernández y Josep María Prats, un acuerdo de gobierno en el cual los socialistas dejarían de ir en solitario para sumar a la dirección de la ciudad milenaria al Partido Popular, y a Unió Democrática de Catalunya.

Mucho se ha criticado del pacto, pero si dejamos al margen las ideologías, podemos decir que el alcalde Ballesteros ha hecho una jugada de pizarra. Ha vuelto a demostrar qué sigue siendo el político más hábil del consistorio, y sobre todo, se ha ganado el apelativo poco cariñoso de perro viejo. Como buen conocedor de la política tarraconense ha dibujado un panorama amable con su modelo de ciudad, allanándose el terreno para los próximo 3 años. 

Le ha venido, y muy bien, la división de UDC y CDC, y que Josep María Prats se quedara como agente libre. El líder de Unió, se ha espabilado rápido, y después de un fracaso electoral sin precedentes de su partido en las autonómicas y las estatales, ha preferido buscarse un lugar seguro, y sobre todo de alto rendimiento. Ballesteros ha visto el caramelo y lo ha captado al vuelo, lo arropará 3 años en un puesto formidable como responsable de Cultura. 

El casamiento con el PP viene de lejos. Antes de las elecciones exponía que Alejandro Fernández, dejando ideologías aparte, era el candidato que estaba más en forma de cara a las municipales. Ese estilo chulesco, de barrio, prepotente, y seguro de si mismo, le convertían en el rey de la oposición. Al final Ale, Alejandro, se llevó un buen varapalo viéndose superado por Ciutadans y ERC, dos que entraban nuevos. ¿Qué sentido tenía hacer oposición? Pues poca, ya que esa papeleta parece que la CUP, con sólo 2 regidores, la encabeza, seguida de ERC, ICV, C’S, y algo CDC.
Ballesteros y Alejandro se conocen, se entienden, se hablan, y saben lo que quiere cada uno, una habilidad esencial en la política representativa de hoy en día. Ambos comparten la visión imperial de Tarragona, que mucho me temo que se ha incrementado con el reportaje de Ciudades que hizo RTVE. Los JJMM 2017, la apertura del Mercat Central, BCN World, y quien sabe si el corredor del mediterráneo o el paseo marítimo. Seguro que ambos miran desde la Plaça de la Font soñando con esos logros para el futuro. 
No era raro que se entendieran, ambos quieren convertir Tarragona en una ciudad propia de un César.

El momento del casamiento lo marcó el alcalde seguramente, y ha sabido desviar el tema de INIPRO a otro lado, ahora cambia de tema y protege sus flancos. Seguro que ha aprendido muchas cosas de Tarraco Viva. Ahora con 4 del PP y 1 de UDC, suma 14…14! 

El éxito del acuerdo es más brillante si cabe al dejar roto al principal partido de la oposición, Ciutadans, que sigue sin arrancar el motor. ERC, perpleja, hasta pedía cinco minutos de reflexión. CDC desaparecida. CUP, impotente. ICV, pragmática.


Pero todo tiene una cara B. Y el pacto del PSC con PP y UDC puede costarle caro. La imagen es que la ideología política queda en segundo plano. Pactar con el PP en 2016 es como un mal chiste para muchos militantes socialistas, como hemos visto estos días. 

Seguramente sea la última legislatura de Ballesteros, que ha sabido conseguir esa paz que tanto necesitaba su gobierno, pero a cambio deja una hipoteca complicada para el siguiente, que tendrá que explicar cómo el PSC pactó con el PP. Se lo juegan todo al buen desarrollo de los Juegos, y de los proyectos de ciudad, pero ante una situación compleja en la química, no sé hasta que punto es bueno experimentar con proyectos tecnócratas.   



Ballesteros ha sido el hombre rico del PSC este 2016, pero posiblemente su riqueza política puede provocar que su sustituto Villamayor, se pueda convertir en el hombre pobre. 

viernes, 22 de enero de 2016

El vídeo



"El vídeo fue la última incorporación significativa a lo que fue una creación del hogar español de los años setenta: la sala de estar en la que era elemento imprescindible el tresillo y, en la pared de enfrente, el mueble estantería cuyas baldas sustentaban alguna foto enmarcada, ciertas porcelanas de gusto dudoso y tonos pastel, las botellas de licor (el whisky o la ginebra de producción nacional, más el castizo coñac, pues el anís estaba en recesión y los aguardientes de fruta correspondían todavía a la clase media universitaria) y, como entronques familiares con el mundo de la cultura, el televisor y los fascículos encuadernados (o los vistosos lomos de los libros del Círculo de Lectores)."


José-Carlos Mainer en El Aprendizaje de la libertad 1973-1986

jueves, 21 de enero de 2016

Frecuencia José Mercé: Elegía a Ramón Sijé




José Mercé- Elegía a Ramón Sije


Aquí el poema de Miguel Hernández completo:

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas


daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.


Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

martes, 19 de enero de 2016

Crónica de una muerte anunciada, la química en Tarragona





Artículo escrito para Circ de Tarragona el 18 de Enero de 2016

Hace un mes llegaba a los vecinos del Camp de Tarragona una noticia de gran repercusión en el territorio: la empresa Covestro, antigua Bayer, quiere ‘chapar’ sus puertas en 2017, dejando en la calle a más de 120 familias.

La noticia no pasó de pies puntillas, ya que era la primera pieza de la fila de fichas de dominó en caer, aunque no es del todo cierto. La situación de la industria química en Tarragona está pasando un mal momento, o mejor dicho va de mal en peor. El posible cierre de Covestro es el inicio de un síntoma que lleva padeciendo años la química tarraconense.

Esta última década hemos visto un retroceso notorio en la industria, por ejemplo en Ercros Tarragona ha cerrado plantas durante este periodo, Dow Norte ha tenido su Cracker parado durante meses hace dos años, y Repsol también ha reducido en Química, y en Petróleo se plantea la continuación de su planta de Cogeneración.

Bien es cierto que otras empresas como BASF, Maxam (compradora de la planta de ácido nítrico de Ercros), o la propia Repsol han invertido en el territorio, pero siempre de una forma moderada.

Todo tiene un trasfondo geoeconómico que va mucho más allá de Tarragona. El principal factor a jugar en la Química ha sido el precio del barril del petróleo, la materia prima. Las subidas y bajadas del barril inducen a un desajuste continuo (desde 130 dólores en julio de 2008, a los 30 dólares de hoy) que provocan unas situaciones económicas complejas, que como bien sabemos a quienes primero afectan son a los trabajadores de la industria.

Pero el principal problema en la industria tarraconense no es el precio del barril, aunque este es un problema evidente. El principal obstáculo lo explicaba muy bien el propio presidente del Comité de Empresa de Covestro, Ramón Viña, cuando dijo que “el motivo real es la deslocalización del producto”, es decir llevar la empresa a otro lugar.

La globalización provoca estas cosas, en India la ampliación de la refinería de Jamnagar, dejaba casi en ridículo a las de la Península Ibérica, su producción es unas diez veces superior a la de la Pobla de Mafumet por ejemplo. A parte, ahora las grandes élites prefieren producir en los países productores o cercanos al mismo, ya que encuentran un coste menor de desplazamiento del producto, mano de obra más barata, unas condiciones ambientales prácticamente nulas, y un lobby empresarial instalado en los gobiernos para controlarlos.

Como noticia positiva, si es que hay algo positivo en todo esto, es que la llegada de una nueva clase trabajadora-consumidora en China y en los tigres asiáticos, ha levantado la demanda, en esta espiral consumista que no tiene fin. Este hecho ha mantenido a las químicas en standby, pero todo cambia.

China y los países en vías de desarrollo, nombre eufemístico para llamar a los países explotados, tarde o temprano colapsarán el mercado y será entonces cuando comiencen los cierres, ya que la apertura de nuevos complejos químicos generará una oferta mayor que la demanda y entonces…pues se irán al garete las menos productivas.

Este ciclo no es nuevo en el capitalismo, desde el sector textil en el siglo XIX, pasando por la automoción en el siglo XX, la industria química continúa su viaje deslocalizador que acabará en el país más pobre del mundo y donde el precio de fabricación sea más barato. Vaya, el sueño de cualquier magnate de la economía: máxima producción al menor coste.

Tarragona no va a ser diferente al resto del mundo, y temo que a medio plazo su industria se irá al traste, y el problema no es el tercer carril, que también suma, el problema no será tampoco el salario de los trabajadores, que no es precisamente muy alto, ni tampoco serán las leyes de medición de contaminación, que dejan mucho que desear, el problema simplemente se llama  sistema capitalista. Aquí lo que importa no es la producción, es el beneficio de la misma. Covestro, como apuntaba Viñas, tiene márgenes positivos, tiene clientela, y tiene demanda, pero seguramente no gana tanto como si estuviera en Pakistán, o en Indonesia. Esto es la crónica de una muerte ya anunciada.

Lo peor casi no es el cierre de la química, que lo es, lo más duro es el proceso que estamos empezando a visualizar. Algunas empresas van a optar por la deslocalización de una forma clara, y otras intentarán mantener los mismos beneficios que las químicas asiáticas. Lo primero en reducir coste: el personal contratado.

En Tarragona lo estamos viendo en diversas empresas subcontratadas del sector, como es el caso de EMTE o Altrad-Radisola. Pero quienes trabajan en la química saben perfectamente que casi todas las subcontratas se han ‘apretado el cinturón’: bajada de salarios mensuales, pérdidas de pagas, y explotación a través de las horas extras. Este hecho a su vez provocará conflictos continuos en el territorio.
En el Camp de Tarragona el problema se agrava debido que, a parte de la industria y el turismo, no existen sectores lo suficientemente fuertes como para sostener a los más de 400.000 habitantes de la zona metropolitana. Y ese es un problema a afrontar en una o dos generaciones que si desde hoy no comienzan a trabajar los gobiernos locales desembocará en una fuerte crisis social, más aguda que la existente ahora.

En fin, esto no es más que una Crónica de una muerte anunciada. 

martes, 12 de enero de 2016

El modelo de lucha laboral en los albores del siglo XXI


El modelo de lucha laboral en los albores del siglo XXI

Fragmento del ensayo del libro Fuerzas de trabajo de Beverly J.Silver



[...] Los movimientos obreros a lo largo de más de 150 años mantienen el mismo fin, que no es otro que la legítima defensa de la clase trabajadora. Sin embargo los métodos de defensa de la misma  han tenido la obligación de variar adaptándose a las nuevas circunstancias geopolíticas y geosociales. 

[...]

El neoliberalismo y el capitalismo de finales del siglo XX, han seguido una lógica con la caída del bloque soviético en los 90’. La globalización ha dado un paso más, y a diferencia de la primera gran globalización de finales del siglo XIX, parece que los países occidentales ya no pueden volver atrás. La prensa, la radio, la televisión y sobre todo la red de internet son elementos indispensables en esta nueva economía donde todo varía en segundos. Con la caída del patrón de oro, y del modelo keynesiano, una nueva realidad económica ha comenzado y los movimientos obreros todavía no han sabido dar respuesta a nivel global.

Las organizaciones sindicales, y en conjunto la lucha obrera, deben rediseñar sus estrategias si quieren defender sus intereses como clase. [...]Los cambios de emplazamiento de las industrias por parte de la élite financiera no ha conseguido terminar con las reinvindicaciones de la clase trabajadora, simplemente los ha trasladado de un lugar a otro del planeta.

En un mundo cada vez más automatizado, donde cada vez se necesita menos mano de obra para la producción de bienes, y donde el sector terciario de la economía está llegando a ser el tipo de empleo del 70% de la población activa, se necesitan nuevas formas de organización laboral capaces de superar las barreras del individualismo. Las luchas comunitarias como elementos de unión, y la potenciación de internet como elemento de opinión pública, son las tareas pendientes por parte del sindicalismo del siglo XXI. 


Estas nuevas formas de proceder de los sindicatos deben acompañarse de una visión global de economía. Si no, pueden volver a caer en la lucha cerrada en el centro y el aislamiento de los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas.


 El Modelo de lucha obrera en los albores del siglo XXI

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Frecuencia: Él Mato a un Policia Motorizado






Cortadme las venas y dejar que fluya el indie rock por mi sangre.

Así era el título alternativo a esta entrada en el blog, que al final he preferido dejar en segundo plano, y es que el grupo argentino Él mató a un policía motorizado bien merece la pena tenerlo en cuenta en todo el mundo indie. Aunque en apariencia parecen los primos pequeños de Radiohead, lo cierto es que el tute' de años que llevan encima de un escenario no es nada desdeñable. Según una fuente tan fiable como Wikipedia llevan ya 12 años a de camino, y lo cierto es que se nota. Aunque sus componentes apenas han pasado los treinta años de edad, su música es madura, y suena a horas y horas de trabajo.
La armonía entre los instrumentos de cuerdo seduce, y rememora a grupos como Pixies o Los Planetas.

Debe ser eso del postmodernismo, pero me gusta la sencillez al extremo, me gusta el minimalismo, y me gustan mensajes claros, donde las música tenga sentido con el estado de ánimo de la letra. Santiago Motorizado, el cantante, desgarra cada una de las palabras y convierte las convierte en himnos. Canciones como Mi próximo movimiento, Dias de los muertos, Chica de Oro o Navidad de los Santos sos imprescindibles para los buenos amantes del rock indie en español.

Pero me quedó con algunas en concreto, como El Magnetismo y Nuevos Discos de su LP La Dinastía Escorpio, o sobre todo su lema Chica Rutera, un top ten.




"Eh,¿Quién te va a cuidar? 
Eh,¿Quién te va a cuidar?
En este mundo peligroso,

tenemos que estar juntos. 
Quién detendrá a la turba 
iracunda si no estoy con vos, nena? 
Con este magnetismo que sigue bajando, nena.
Con este magnetismo que sigue bajando, nena."

Letra de El Magnetismo de Él mató a un policía motorizado 

sábado, 26 de diciembre de 2015

Elecciones 20-D: La llave socialista







La llave socialista


¡Vaya panorama nos ha dejado el 20D! Después de muchos comicios electorales, el Estado español ve como sus principales agentes políticos están obligados a negociar, porque se acabaron esas mayorías absolutas, esos bipartidismos, y esa concepción de gobiernos de un solo partido. Abran juego señores.

El ganador este 20-D volvió a ser el Partido Popular, el heredero de Alianza Popular, que a su vez era heredero del tardofranquismo, ya sabéis esa corriente tecnócrata y ye-ye de la dictadura. Su fuente de votos y su salvavidas fue el voto agrario, desde León hasta la Mancha, pasando por Aragón y Murcia. Pero a diferencia del 2011 y las anteriores elecciones, el Partido Popular retrocede a pasos agigantados a bastiones clásicos para ellos: Pais Valencià, Madrid y Galicia. En la primera por ejemplo pasa de un 53,32% de votos en 2011 a un 31,3% en 2015, perdiendo 9 escaños en su comparativa, en la Comunidad de Madrid pasa de un 50,97% a un 33,46%, y en Galicia de un 52,53% a un 37,10%. Aunque en general la pérdida de votos ha sido colosal, pasando de 10,8 millones de votos a 7,2, choca que en por primera vez sus principales bastiones corren peligro. Aunque de momento al PP siempre le quedarán las Castillas, en la leonesa sacó 17 de 32 diputados, y en la manchega 10 de los 21. En definitiva gran retroceso en las ciudades más pobladas, y un pequeño retroceso en el interior. Igualmente indiscutible que es el ganador de las elecciones.

A la zaga le va el Partido Socialista, cuya caída ha sido menos dolorosa al quedar asentada su segunda fuerza, y ser el que tiene la llave para abrir pactos. El PSOE sigue su caída, aunque menos en picado de lo que parecía. Ha pasado de 7 millones de votos a 5,5, perdiendo 20 diputados y quedándose en 90. Pedro Sánchez habló el 20-D de día histórico para el PSOE, y no mentía, ha sido el peor resultado socialista desde la transición. Y su pérdida del flanco izquierdo a favor de Podemos es ya un hecho trascendental para su supervivencia. Lo único que le salva es que en Andalucía y parte de Extremadura aguantan el embiste morado, e incluso sacan cabeza, algo de lo cual comentaré después. Pierde fuelle principalmente en las grandes ciudades, pero sobre todo se descalabra en su antiguo nido de votos: Catalunya, donde ha pasado de 922 mil votos a 589 mil, 6 diputados menos, y una sensación derrotista. En el País Vasco y en Madrid también retroceden considerablemente. Pero, a su favor, la gran hostia no ha sido tan grande.

En tercera posición, y rompiendo el tablero llega Podemos, el partido deluxe y una de las claves para entender el nuevo panorama político. Su implantación en menos de dos años de vida es asombrosa, y podríamos dedicarle todo un artículo a su llegada al Congreso. Pasa de la nada a más de 5 millones de votos, obteniendo 69 diputados, un resultado histórico en la izquierda de este país. Su discurso trasversal cala, y sobre todo en las grandes ciudades industriales. Todavía sorprende ver que son primera fuerza en el País Vasco, un país que no es para viejos, o que su coalición de coaliciones en Catalunya también obtenga el mejor resultado. Se implanta como segunda fuerza en Galicia, Pais Valencià, Navarra…incluso Madrid. Pero no todo son violetas moradas en su camino, ya que Podemos pincha en una de las asignaturas pendientes de las nuevas formaciones: el voto rural. En la ancha Mancha los morados obtienen un raquítico diputado de los 21 en juego, siendo cuarta fuerza con el 13,62% de los votos. En Leon tampoco le va mucho mejor 3 de 32 en diputados, y un 15% de los votos, relegados de nuevo a la cuarta posición. Podemos tiene una asignatura pendiente si quiere ganar: implantarse en los Reinos de Castilla y León.

El cuarto puesto ha sido para Ciudadanos, el deseado del Ibex35, la gran esperanza de la derecha. Su resultado ha sido mediocre, aunque lo cierto es que por primera vez ha entrado en la arena del Coliseo. 40 escaños, es un resultado histórico para una posición de centro pero con un corazón más liberal que el de Tatcher. Su discurso, a diferencia de el de Podemos, si que ha sido capaz de llegar al mundo rural español, pero ha pinchado en grandes nidos de votos: País Vasco, Navarra, y sobre todo su Cataluña. El principal bastión naranja, allí donde sacaron mejores resultados a nivel autonómico, ha sido su mayor fracaso, nadie contaba en sus apuestas que donde sacaron 734 mil votos en septiembre, acabaran con 489 mil en diciembre. El partido naranja tendrá que mejorar su discurso para asentarse en las regiones con sentimientos nacionales si quiere tener opciones a entrar en gobierno.

Los siguientes puestos, a mucha distancia han sido para partidos de clave nacionalista o regionalista, y para Izquierda Unida, que sobrevive como Rambo con 2 diputados por Madrid.


Ahora bien después de estos resultados, ¿qué conclusiones se sacan? Varias:

-El Partido popular lo tiene difícil para gobernar, ya que sumando con su aliado natural Ciudadanos, no logra mayoría absoluta (176 escaños). PP y Cs suman 163 diputados, y muy dudoso que los partidos con menor representación les ayuden.

-Una Alianza PP + PSOE, un pacto de Estado, como se denomina a estas grandes coaliciones, es bastante complicada. Los socialistas se han pasado media campaña diciendo que hay que echar al PP y a Rajoy, y romperían su promesa principal si pactan.

-Un Gobierno del PP en mayoría simple se vislumbra complicado ya que se debería abstener el PSOE.

-Un frente social PSOE-Podemos es complejo debido a que el PSOE debe aceptar unas condiciones moradas como el referéndum en Catalunya. A parte de que sería un gobierno complicado, ya que el PP tiene mayoría absolutísima en el Senado y podría hacer la vida imposible.

-La última opción sería volver a hacer unas elecciones, que a primeras ningún partido de los cuatro desearía volver a hacer. 


La llave parece que la tienen los socialistas, y en concreto Pedro Sánchez, su secretario general. Después de una mala campaña a nivel personal, y de su puesta en duda de su liderazgo, se queda como la persona con más poder de decisión en este entramado. 
Sus opciones son varias. La más deseada para los populares sería que entraran en gobierno con ellos y que hicieran un pacto de Estado, al estilo de Alemania hace diez años. Hacer eso sería correr un riesgo profundo, ya que aunque pueden entrar con una serie de condiciones: tener ministerios y que Rajoy no sea presidente, perderán credibilidad ante sus votantes y dejaran camino libre a Podemos para que se convierta en la única oposición, una ventaja clara para el futuro si no logran un gobierno perfecto a nivel socio-económico, cosa muy dudosa.
Otra de las opciones es pactar con Podemos, un partido que como bien dice Susana Díaz, la princesa de Asturias, es tremendamente peligroso debido a que Podemos quiere acabar con el PSOE, como hicieron sus primos griegos de Syriza con el PASOK. Pactar con los morados es jugar con fuego, ya que la fuerza con la que vienen es muy complicada saberla frenarla a la vez que gobernar con ellos. 
La tercera de las opciones de Sánchez sería abstenerse ante en la votación, y así ceder el paso al Partido Popular. Esta decisión también tiene riesgo, ya que Podemos aprovechará para atacarle continuamente, a la vez que no entrarían en el gobierno. Sería una oposición débil a Rajoy.
Y por último, ir de nuevo a urnas, una decisión más que compleja porque el PSOE se convertiría en el principal responsable de las mismas, con el peso que eso significa.

La situación se complica aun más con las propias dinámicas del PSOE, donde encontramos a una Susana Díaz triunfante y heredera de los mejores momentos de Felipe Gonzáles. Pisa fuerte la andaluza que tiene muy claro que el primero de los objetivos es quitarse a Podemos de encima y atacarle directamente. Díaz no quiere nadie a la izquierda del PSOE, y desde el centro arremete una vez tras otra a los morados, situación que de momento en Andalucía no le va del todo mal. Sánchez se aferra a su posición, que es débil, pero tiene todavía opción a maniobra. 
Susana pactaría con PP para luego atacarle desde dentro, se centraría en la unidad de España y aprovecharía este repunte económico para hacerlo suyo, pero sobre todo quiere atacar a su rey para matarlo. 
Sánchez, al Leovigildo del siglo XXI, tiene muchas cartas malas, pero las tiene. Su mejor baza sería ser presidente, y enfrentarse a Podemos desde dentro. Si fuera hábil, aceptaría el referéndum en Catalunya, lo realizaría dentro de 3 años, obligando a los morados a mantener filas, y lideraría el No. Si fuera hábil, daría las carteras más complejas a los morados, y las más contradictorias para ellos, como Defensa o Exteriores. Si fuera hábil, pondría a Pablo Iglesias como vicepresidente y lo pondría ante las llamas. Pero para todo esto se requiere mucha habilidad, y caminar como funambulista por cuerda floja.






Cuadro: La chambre à coucher de Max Ernst